CALLERI NO PUDO HACER NADA ANTE VOLTCHKOV
Mal comienzo para Argentina ante Bielorrusia. Porque un desconocido Agustín Calleri enfrentó a también un desconocido Vladimir Voltchkov, quien un día de pura inspiración y se quedó cómodamente con la victoria, en una hora y cuarenta y cuatro minutos de juego, por 6-3, 6-4 y 6-2 para darle a su país el primer punto de la serie correspondiente a los cuartos de final de la Copa Davis.
Era previsible el trámite del partido: puntos muy rápidos. Entonces, tanto el saque como la devolución, pasaron a ser determinantes para el desarrollo. El local, Vladimir Voltchkov, pareció sentirse más cómodo en la velocísima superficie que se usa en Minsk. Logró un quiebre, en el cuarto game, y de ahí en adelante todo le fue favorable.
¿Calleri? Arrancó nervioso, como queriendo resolver todos los puntos cuanto antes, sin un trabajo previo. Puede, quizás, haberle pesado la responsabilidad de asumir de prepo el rol de conductor de equipo. Lo cierto es que le costó meterse en el partido. En ese primer set tuvo chances concretas de recuperar el servicio que había perdido. En el séptimo game, por ejemplo, cuando su juego estaba más sólido, tuvo un break que el local recuperó primero con un saque ganador, después con un revés cruzado y finalmente con otro servicio angulado. Conclusión: mantuvo y se encaminó sin inconvenientes hacia el 6-3.
El partido, en sí, fue puro aburrimiento. La pelota iba y venía como un rayo. Casi no se veían puntos largos y la potencia dominaba. Calleri, que empezó sacando en el segundo set, tomó la delantera, pero siempre le costó mantener su saque. Mienta que Volchkov siguió inspirado. Tiraba y metía. De todos modos, s mantuvo la paridad hasta el noveno game. Fue, sin dudas, un momento clave. Calleri, tan errático como al principio, perdió el game y le dejó servido el camino a su rival, que cerró sin problemas el segundo set: 6-4.
El escenario del enfrentamiento será el estadio Football Manege (con capacidad para 4.800 espectadores) y el partido de apertura lo sostienen el local Vladimir Voltchkov y el cordobés Agustín Calleri. Mientras que en segundo turno se cruzan el mejor singlista de Bielorrusia, Max Mirnyi, y Guillermo Cañas, quien se sumó al equipo de último luego de la baja de Coria.
Hacía falta un cambio brusco para torcer la historia. Era posible, claro. Porque a esa altura, el nivel de ambos (alto uno, muy bajo el otro) llamaba poderosamente la atención. Pero ya en el primer game quebró Voltchkov y ahí daba la sensación de que no quedaba más partido. Para colmo, el local siguió tan efectivo y contundente como en el arranque. Volvió a quebrar en el tercer game y se encaminó derechito hacia el primer punto que, sin dudas, complica y mucho el panorama para el equipo argentino.
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