CALOR DE HOGAR PARA ESTUDIANTES DEL INTERIOR QUE LLEGAN A ROSARIO
El concejal Miguel Pedrana presentó un inédito y novedoso proyecto en el Concejo Municipal con la idea de crear el Programa de Alojamiento Solidario entre Personas Mayores y Estudiantes que funcionará dentro del ámbito del Departamento Ejecutivo. Desde el mismo, el socialista plantea “favorecer la permanencia de los jóvenes dentro del sistema educativo a través de la provisión de un alojamiento económico, promover la permanencia de los adultos mayores en su ambiente, para evitar su internación en geriátricos, e incentivar la solidaridad entre generaciones”. Además, la iniciativa incluye la realización de una prueba piloto con una cantidad reducida de participantes para evaluar el funcionamiento del programa.
“Pensamos que es posible mejorar la calidad de vida de aquellos adultos mayores que se encuentran en una situación de soledad y, al mismo tiempo, promover el alojamiento de estudiantes en sus viviendas”, explicó el edil sobre el proyecto presentado.
“Muchas personas de mayor edad, a pesar de ser autónomas, contratan a acompañantes por motivos de soledad o inseguridad, invirtiendo en ello recursos indispensables para la satisfacción de otras necesidades. Además, las situaciones de soledad, desarraigo o falta de continencia familiar, pueden ocasionar problemas de salud originados en causas psicológicas”, aseguró Pedrana y agregó: “Promover el bienestar y la revalorización de la persona adulta significa realizar un acto de justicia para evitar una «sociedad del olvido»”.
Por otra parte, el concejal recordó que la ciudad “es receptora de una gran cantidad de jóvenes estudiantes que provienen de otras localidades de la provincia o de otras provincias”, y que según datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) cerca de un 50 por ciento de sus aproximadamente 70 mil estudiantes, provienen de otros sitios. “Esas chicas y muchachos que emigran desde diversos puntos de la región también sufren del desarraigo”, destacó Pedrana.
“Se ha establecido que el sostenimiento de vínculos significativos durante el primer año universitario disminuye el riesgo de deserción y aumenta la permanencia en el sistema”, explicó el autor del proyecto.
Pedrana argumentó que este tipo de experiencias se vienen realizando con éxito en muchos países del mundo. Un ejemplo es el Programa “Viure e Conviure” (Vivir y Convivir) en Barcelona, dirigido por la fundación dependiente de la Caixa Catalunya y avalado por la Generalitat de Catalunya, con el objetivo principal de promover la integración intergeneracional.
El programa local se encuentra dirigido a personas mayores de 60 años que cuenten con autonomía y autovalidez, residan en vivienda propia o familiar con adecuadas condiciones de habitabilidad y no posean antecedentes policiales. En cuanto a los jóvenes, deberán tener entre 18 y 30 años, ser estudiantes activos o potenciales de institutos universitarios y no universitarios de la ciudad, proceder de localidades que se encuentren a más de 100 kilómetros de Rosario y tampoco contar con antecedentes policiales.
El Departamento Ejecutivo se encargará de establecer un padrón de personas adultas mayores que estén interesadas en alojar estudiantes. Además, se realizarán convenios con las instituciones educativas, tanto terciarias como universitarias, y escuelas medias de la región, que serán las encargadas de realizar el padrón de estudiantes que soliciten alojamiento, remitido posteriormente al municipio.
A través de la Municipalidad se podrán realizar entrevistas y relevar datos de las personas involucradas, con la idea de proporcionar mayor información a los interesados. Ambas partes firmarán un contrato antes de establecer la convivencia, en el que especificarán competencias, deberes y responsabilidades. En caso de incumplimiento, el vínculo quedará disuelto; el contrato deberá incluir que dicha disolución no podrá generar costo o compensación económica alguna entre las partes.
En caso de que las personas ancianas que reciban a los estudiantes sufrieran alguna situación que redujera su condición de autovalidez, el municipio podrá arbitrar los medios para intentar reubicar al estudiante. Durante la convivencia, el Ejecutivo promoverá la realización de encuentros que fortalezcan la relación entre generaciones, que aporten a la evaluación general del programa y favorezcan la relación entre todos los participantes. Por último, según se lee en el proyecto ingresado al Palacio Vasallo por el socialista Pedrana, ex dirigente estudiantil, la Municipalidad actuará legalmente como mediador y se encontrará exento de la responsabilidad civil que el incumplimiento de alguno de los términos del contrato acordado por las partes pueda ocasionarles a los involucrados en el mismo.
Este contenido no está abierto a comentarios

