CAMBORIÚ: CAUTELA DE LA CANCILLERÍA ANTE EL CASO DE LOS ARGENTINOS DETENIDOS POR ABUSO DE UNA MENOR
Con mucha cautela encaró el Ministerio de Relaciones Exteriores el caso de los dos argentinos detenidos en Brasil acusados de abuso sexual de una menor.
Fuentes del Palacio San Martín afirmaron que “no se realizarán declaraciones” respecto de la situación procesal de Lucas Saker, de 25 años, y Rolando Di Ferdinando, de 29, en virtud de que la Justicia brasileña ha dispuesto el “secreto de sumario” en las actuaciones.
“La Cancillería mantendrá el silencio”, se informó, al menos hasta el lunes o martes próximo, cuando se prevé que se levante el secreto del sumario, pero se añadió que el consulado argentino en Camboriú se está ocupando de brindar asistencia legal y asesoramiento a los connacionales en problemas.
Los jóvenes Saker y Di Ferdinando están detenidos desde la noche del miércoles acusados de haber participado de una “fiesta sexual” con una menor de 14 años. Según la Policía local, los turistas fotografiaron y filmaron a la joven durante un encuentro consentido. El delito del que están acusados tiene una pena de uno a cuatro años de prisión, lo que impide la libertad bajo fianza.
Cómo fue el caso
Todo comenzó la tarde del miércoles pasado, cuando los turistas se relacionaron con la chica de 14 años, Morgana, y su prima de 12, Liza, en una playa, según contó a Clarín el delegado (comisario) de la Delegación Protección al Menor y al Adolescente del estado de Santa Catarina, Paulo Roberto Freyesleben Silva. Morgana es de Camboriú y Liza, de Brusque, una colonia alemana situada a unos 30 kilómetros del balneario.
Después las invitaron a ir al departamento que alquilaban, en el quinto piso de la Calle 2500, Número 70. Morgana accedió y Liza se quedó abajo, en el estacionamiento, esperando a su prima. Una versión indica que unos vecinos avisaron a la policía al ver a Liza llorando desconsoladamente. Otra indica que habría sido la misma chica la que avisó que algo podía estar pasando en el departamento.
Recibida la denuncia, el comisario de la Infancia y Juventud del Balneario Camboriú, Newton Achutti, acompañó a la policía hasta el lugar de detención. La policía comprobó la presencia de la menor en el departamento y lo que se constituiría en la principal prueba contra los argentinos: el rollo fotográfico que mostró a los turistas manteniendo relaciones sexuales con la chica.
El delito fue encuadrado inicialmente bajo el Artículo 241 del Estatuto de la Infancia y el Adolescente: “Fotografiar o publicar escenas de sexo explícito o pornográfico con niños o adolescentes”, que tiene una pena que va de uno a 4 años de prisión, sin derecho a libertad bajo fianza. La policía exhibió las fotos a la prensa brasileña, que siguió el caso.
Los argentinos fueron alojados en distintos centros de detención, para evitar que se pongan de acuerdo en sus declaraciones. De ser condenados, tendrán que cumplir casi toda la pena en Brasil. El único beneficio que podrían conseguir es el de cumplir la parte final de la condena en Argentina.
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