CAMIONEROS: SE PROFUNDIZA LA FALTA DE BEBIDAS
En la cartera laboral, los representantes de uno y otro sector se vieron las caras varias veces en las últimas 48 horas. Pero sin resultado. A media tarde, las partes acordaron realizar un cuarto intermedio. Anoche, el vocero del sindicato, Héctor López, señaló que “los empresarios se negaron a acordar un aumento salarial”, por lo que los gremialistas ratificaron el trabajo a reglamento.
“No hubo acuerdo”, sintetizó un vocero de los empresarios, quienes pusieron al frente de la negociación a un especialista en este tipo de lides, el abogado laboralista y asesor de la UIA Daniel Funes de Rioja. Del otro lado, está el líder del sindicato de camioneros, Hugo Moyano.
Semejante pulseada —y su derivación en la profundización del desabastecimiento en kioskos y comercios—, motivó el martes la intervención personal del ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Por la noche, ese día, la gestión oficial parecía conducir a un arreglo. Moyano, en rigor, lo anunció. Pero a última hora lo desdijo su propio hijo, también dirigente de los camioneros, Pablo. Ayer muchos sospechaban que esas contradicciones habían sido, en realidad, una buena estrategia.
Lo cierto es que ayer tampoco había un acuerdo sobre todos los puntos en discusión, que además del salario básico de los transportistas incluyen los viáticos, el salario no remunerativo y las horas extras.
Según la fuente empresaria, el sector ofertó un aumento global del 28% en los salarios del sector, el equivalente a una suba de 440 pesos. “No hubo respuesta positiva por parte del sindicato, el conflicto continúa”, se lamentó. Los camioneros, por su parte, reclaman un incremento de 800 pesos sobre el básico, además de un régimen especial para las horas extras.
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