CAMPAÑA DE FIRMAS EN APOYO A UN PROYECTO PARA FRENAR LOS REMATES
Distintas organizaciones no gubernamentales lanzaran hoy una campaña de recolección de firmas tendiente a conseguir respaldo popular a un proyecto de ley presentado en la Legislatura por el ARI que busca evitar el remate de todas las viviendas únicas que hay en Santa Fe. Ocurre que, pese a estar vigentes normativas que impiden por seis meses la subasta de inmuebles, se han rematado al menos una docena de propiedades que no estaban inscriptas como bien de familia.
“La solución de fondo a este problema que padecen alrededor de 180 mil santafesinos es modificar la carga de la prueba y que en adelante toda vivienda única sea considerada automáticamente como bien de familia salvo que el interesado exprese lo contrario, como señala la impulsada del diputado Aldo Strada”, dijo a Rosario/12 Delia Affranchino, titular de la Agrupación para la Protección de la Vivienda Unica (Aprovu).
El lanzamiento de la campaña será a las 10 en la sede local de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), San Lorenzo al 1800. Allí estarán -además del propio diputado Strada- integrantes de la Asociación de Usuarios del Sistema Financiero (Asuserfi), representantes de la Asamblea de la Pequeña y Mediana Empresa (Apyme) e incluso fueron invitados a participar algunos de los miembros de la Asociación en Defensa de la Vivienda Unica (Advu).
Tal como informara oportunamente este diario, la iniciativa presentada por Strada pretende dar cobertura integral a un sector desprotegido de posibles subastas, más allá de las vedas actualmente vigentes. En ese sentido, el 18 de junio pasado el gobernador Jorge Obeid promulgó la Ley 12.284 que suspendió por ciento ochenta días “los términos procesales de todos los juicios que tengan por objeto la ejecución de una hipoteca”.
La norma en cuestión exigió como condición indispensable para ser contemplada en la suspensión que la vivienda hipotecada “recaiga sobre una vivienda única, familiar y de ocupación permanente, que el importe de origen del crédito hipotecario no exceda los cien mil pesos y que la vivienda sea habitada por el deudor”.
Semanas más tarde, el 22 de setiembre la Casa Gris promulgó la Ley 12.334 que incluyó en la suspensión de los remates las subastas que tengan por objeto las viviendas únicas que no hayan sido alcanzadas por la norma antes mencionada. Se exigió que la propiedad sea “unica, familiar y de ocupación permanente por el deudor”, que “el importe original de la deuda no exceda los 60 mil pesos” y además que “el deudor presente un plan de pagos dentro de los 30 días de la promulgación”.
Pese a este paraguas legal, los intregrantes de Aprovu han constatado que desde el 22 de setiembre pasado varios jueces provinciales resolvieron llevar a remate una docena de propiedades por entender que la quiebra no formaba parte del regimen de excepcionalidad. Para Affranchino esto se resuelve en parte sancionando la iniciativa presentada por Strada que considera “automáticamente inscripta de pleno derecho como bien de familia” a toda vivienda única, cuya inscripción en el registro general ya no será necesaria.
La propuesta del ARI señala que la vivienda única ‑sea rural o urbana‑ “sólo será susceptible de embargo cuando el acreedor persiga el cobro de obligaciones originadas en impuestos y tasas que graven directamente el inmueble objeto del embargo o por tarifas de servicios públicos prestados al mismo; Construcciones, refacciones o mejoras realizadas en el inmueble; Saldo de precio por la compra del inmueble; Expensas de administración y reparación y cuando se trate de contribuciones por mejoras sólo podrá ejecutarse cuando el propietario haya prestado conformidad con la obra”.
De convertirse en ley, se benefeciarán con la suspensión de las subastas 180 mil santafesinos cuyas viviendas tienen sentencia de remate o están en vías de ser ejecutadas.
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