CAMPAÑA ESCOLAR DE RECOLECCIÓN DE RESIDUOS
Con el objetivo de realizar una contribución a la sociedad santafesina, y con la intención de promover la concientización ambiental en niños en edad escolar, la Fundación Hábitat & Desarrollo -junto a Coca Cola de Argentina y la Embotelladora del Atlántico- organizaron una campaña de recolección de envases plásticos PET (Poli Etilen Tereftalato), material susceptible de ser reciclado.
La misma consistió en recolectar dichos envases -que son los que usualmente contienen jugos, gaseosas, aceites, champúes o detergentes-, para ser entregados directamente a la asociación civil dedicada a la clasificación de residuos Dignidad y Vida Sana, de nuestra ciudad.
Cada 1.000 envases PET que recolectaba cada escuela, la Fundación Hábitat & Desarrollo los canjeaba por un kit educativo sobre medio ambiente para cada alumno, que contenía: una carpeta de actividades de interpretación ambiental, posters y juegos educativos, y una visita guiada para el curso a la Reserva Ecológica de la Ciudad Universitaria El Pozo, incluyendo traslado y refrigerio.
“El objetivo de la campaña fue crear conciencia ecológica en relación con la basura y ayudar a los niños a identificar conductas positivas y negativas al respecto”, explicó la Lic. Julieta Di Filippo, coordinadora del Proyecto Valorización de Envases PET en la ciudad de Santa Fe, de la Fundación Hábitat & Desarrollo.
Agregó Di Filippo que la actividad estuvo destinada fundamentalmente a alumnos de escuelas primarias de sectores carecientes, dada la “dificultad que tienen de llegar a la reserva”. Los establecimientos que no entraban en ese segmento, “participaron en forma solidaria, y juntaron envases para que otros compañeros accedieran a la visita”.
La propuesta llegó también al público en general, para el que se dispusieron dos centros de recolección: en la Reserva Ecológica de la Ciudad Universitaria y en el shopping Paseo del Sol.
La campaña en números
Según informaron desde la Fundación, durante los seis meses que duró la campaña, 29 establecimientos educativos participaron de la misma, de los cuales cinco lo hicieron en forma solidaria; 48 cursos accedieron a la visita guiada, lo que significa que 1.850 niños conocieron la reserva, junto a 189 docentes.
Además de los establecimientos escolares locales, tres instituciones intermedias se sumaron a la campaña: la asociación civil Madres de la Misericordia, el Centro de Atención de la Familia El Sauce y Cáritas, Capilla San Benito Abad. A esto debe sumarse la colaboración de un particular, que donó más de 600 kilos de PET, posibilitando que varios cursos se beneficiaran con las visitas guiadas a la Reserva.
Se recolectaron alrededor de 50.000 envases PET, lo que generó a la asociación Dignidad y Vida Sana 1.100 pesos de ganancia.
Ser responsables de lo que tiramos
El crecimiento de las ciudades trae aparejado uno de los problemas más difíciles de resolver: la disposición final de la basura.
Diariamente, millones de toneladas de desperdicios que pueden llegar a contaminar cursos de agua y suelos, se convierten en el hábitat de insectos y roedores, portadores de microorganismos causantes de las más diversas enfermedades.
Según los datos de la asociación civil Dignidad y Vida Sana, cada habitante de esta ciudad tira más de medio kilo de basura sin clasificar, encontrándose en la media nacional.
En este sentido, la Fundación Hábitat & Desarrollo afirma que reciclar es recobrar materiales usados, para hacer con ellos cosas nuevas. Teniendo en cuenta que la basura es un residuo colocado en un lugar equivocado, el comienzo del reciclado es la separación en origen y la recolección diferenciada.
Explicaron que la cantidad de residuos que una sociedad genera se mide por persona y por día, dependiendo del poder adquisitivo.
La composición y la calidad del residuo dependen directamente del segmento socioeconómico del que proviene: cuanto más alto, más materiales reciclables se pueden extraer, en un promedio que oscila entre un 10% y 20%.
Para reciclar
Vaciar el contenido del envase PET. Almacenar las tapitas. Pisar el envase PET, compactándolo. Juntar los envases, sin tapita y comprimido.
Para qué se usa el PET
Entre los seis tipos de plásticos que se reciclan, el PET se destina a la fabricación de fibras textiles, fundamentalmente en el paño polar, que contiene hasta un 30 % de esa materia prima, y que explica tres de sus principales cualidades: liviandad, calidez y aislación.
Con este componente, también se confeccionan ciertos muebles y útiles escolares, además de ser usado como un insumo de alto valor energético, dada la gran explosión calórica lograda en hornos de alta complejidad.
El reciclado del PET puede realizarse de forma mecánica, química o energética. En nuestro país el reciclado es mecánico, porque es el sistema más económico y más rápido.
El primer paso de recuperación del plástico es la molienda del envase -proceso que se realiza en Buenos Aires-, cuyo resultado es la “escama”, que servirá para ser fundida y finalmente reutilizada como materia prima.
A partir de esta instancia, con el PET se pueden elaborar diferentes productos “a inyección”, ya que en su estado final puede observarse como una sustancia líquida y viscosa.
Actualmente en Argentina, el PET se exporta a China en “pelets” (o escamas), donde se hace el proceso final de reciclado, ya que no existe una industria que lo produzca como materia prima final, motivo por el cual vuelve al país como producto manufacturado.
El PET no puede ser reutilizado para envases de bebidas o alimentos, sino para botellas contenedoras de productos químicos como lavandinas, detergentes o aceites no domésticos.
La asociación civil Dignidad y Vida Sana posee una prensa hidráulica que produce fardos de PET, previa separación y limpieza del material, para ser enviado a Buenos Aires.
En el primer semestre de 2004, la entidad enviaba tres camiones cada dos meses, es decir 10.5 toneladas por mes. En el segundo semestre del mismo año, los números aumentaron hasta llegar a tres camiones mensuales, el equivalente a 21 toneladas por mes.
Debe tenerse en cuenta que por kilo de PET entran entre 20 y 22 botellas plásticas, con un valor que oscila entre los 45 y 55 centavos. Con la recolección de la campaña se obtuvo una ganancia cercana a los 1.100 pesos, resultado de los 2.100 kilos recolectados.
Más información
Fundación Hábitat & Desarrollo
* Reserva Ecológica UNL El Pozo, Costanera Este – Santa Fe
* Tel/Fax: 0342-4971721
* Mail: [email protected]
* www.habitatydesarrollo.org
Asociación Dignidad y Vida Sana
* Chaco 4040 – Santa Fe
* Tel. 0342-4578406.
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