CAMPAÑA PARA PREVENIR ENFERMADADES INVERNALES
Gorritos de lana y bufandas no faltaban en la sala de espera del centro de salud Oratorio San Lorenzo. Las mamás que habían llevado allí a sus niños -bien arropados para contrarrestar el frío de una mañana otoñal- a controlar su salud se encontraron con una doctora que les informaba sobre cómo protegerse para prevenir las enfermedades propias del invierno.
La iniciativa surgió del Programa de la Salud Integral del Niño del Ministerio de Salud santafesino y se concretó como la primera actividad organizada en el marco de su Campaña Invernal 2006, tendiente a prevenir enfermedades respiratorias bajas.
La Dra. María Luisa Farri fue la encargada de hablar con las mamás y les explicó que las infecciones respiratorias agudas son la primera causa de consulta por enfermedad en niños menores de 5 años en todo el mundo, con una mayor prevalencia entre los meses de mayo y septiembre.
También les advirtió que -en general- estas infecciones son producidas por virus aunque también pueden estar involucradas las bacterias, que producen la inflamación de nariz, garganta, oídos, bronquios y/o pulmones. La mayoría de los cuadros son leves pero en algunas ocasiones pueden complicarse y ser graves, como en el caso de bronquiolitis o neumonías. Pero les insistió en que el peligro es mayor cuanto más pequeño es el niño.
La profesional reconoció que existen factores de riesgo que pueden hacer padecer una infección respiratoria que dependen del niño (denominado huésped), como la falta de lactancia materna, la prematurez o el bajo peso al nacer, la vacunación incompleta y los trastornos nutricionales. Y agregó que también influye la presencia de inmunodeficiencias, cardiopatías congénitas y enfermedades pulmonares crónicas.
Sin embargo, Farri planteó a las madres que también existen los factores del medio que son los que favorecen la aparición de estos cuadros respiratorios, tanto en el nacimiento en época invernal como la asistencia a guarderías, la contaminación ambiental o domiciliaria (humo de cigarrillo, estufas a leña, quema de basurales) y el hacinamiento, entre otros.
Alerta a los síntomas
Según informó el Ministerio de Salud provincial, el 60% de los niños menores de 1 año y el 50% de los menores de 5 años padecen un episodio de Infección Respiratoria Aguda en el transcurso de un año. Un 15% de estos episodios requiere tratamiento en la emergencia pediátrica, lo que constituye una de las principales causas de morbimortalidad de niños menores de 5 años.
Ante esta situación, explicó que -a través del Programa de Salud Integral del Niño- realiza acciones de capacitación y multiplica los recursos para la resolución de esta demanda en los centros de atención primaria, ofreciendo al paciente el tratamiento adecuado y efectivo, evitando si es posible, las internaciones y las complicaciones.
Por último, enfatizó que es importante el conocimiento de los signos y síntomas de alarma de estas enfermedades respiratorias, como -por ejemplo- la presencia de “silbidos o chillidos” cuando el niño respira; si se le “hunde el pecho”; tos frecuente que le dificulta la alimentación o el descanso; fiebre de difícil manejo; o si se encuentra quejoso (en especial, si es un lactante pequeño). Insistió en que, ante la aparición de algunas de estas situaciones, consulte inmediatamente al médico y no se utilicen medicaciones caseras o sin indicación médica.
Recomendaciones
La cartera sanitaria santafesina dejó algunas recomendaciones para prevenir las enfermedades respiratorias bajas:
– Realizar los controles adecuados de crecimiento y desarrollo.
– Colocar las vacunas correspondientes a la edad.
– Lactancia Materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida y luego complementar la leche materna con alimentación adecuada y oportuna.
– Mantener el ambiente donde se encuentran los niños sin humo de cigarrillo, braseros o estufas a leña.
– Evitar el contacto de los niños con personas enfermas (gripe, resfrío, tos).
– Mantener la casa bien ventilada.
– Lavado de manos frecuente durante los cuidados del niño pequeño (alimentación, cambiado etc.) y extremar esta recomendación cuando un miembro de la familia tiene un cuadro infeccioso.
– Utilizar barbijos cuando hay un miembro de la familia con un cuadro respiratorio y hay niños vulnerables con riesgo de infectarse.
Este contenido no está abierto a comentarios

