CAMPOS DICE QUE EL JUICIO EN SU CONTRA COMENZÓ PORQUE TOCÓ INTERESES ECONÓMICOS
El secretario de Agricultura, Miguel Campos, se mostró convencido de que la causa en la que está procesado por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público por supuestas irregularidades en el reparto de la cuota Hilton se inició como consecuencia de un apuro de quienes se consideraban perdedores cuando decidió “cambiar las reglas de juego” tocando “intereses económicos”.
“Cuando uno cambia las reglas de juego toca intereses económicos y hay ganadores y perdedores. Algunos que pensaron que iban a perder, se adelantaron (e iniciaron la causa). Creo que hubo un apuro en presentar una denuncia y, después de presentada, no hay marcha atrás”, sostuvo el funcionario en declaraciones a la AM 950.
Campos fue procesado por el juez federal Rodolfo Canicoba Corral en una causa impulsada por una denuncia por presuntas irregularidades en el reparto hecho en 2004 de la cuota Hilton, que fija un cupo a las exportaciones de carne de alta calidad a la Unión Europea, por un grupo de frigoríficos que se habían visto perjudicados por los cambios. El reparto de 2005, en cambio, no tuvo objeciones. Hoy el secretario aseguró que tiene “la conciencia tranquila” y que se siente “por haber transformado el reparto de la cuota Hilton en algo transparente”.
Ante una pregunta, dijo que no tiene más opción que aceptar la decisión del juez, que considera que Campos confesó haber cometido las irregularidades que se le atribuyen, y apelar la medida. E insistió en su principal argumento de defensa: que se adjudicaron cupos a firmas que no cumplían con todos los requisitos porque las mismas contaban con amparos judiciales a su favor.
En cuanto a las peleas entre el Gobierno y parte del sector cárnico en torno al precio de los bifes, sostuvo que la cadena de la carne vacuna “siempre ha sido siempre una de las mas complicadas por su gran atomicidad” y que “es mas fácil llegar a acuerdos en otras que están mas integradas, como en el sector avícola o el porcino”.
Al mismo tiempo, le restó importancia a las críticas del sector al afirmar que “180 día en un ciclo ganadero es prácticamente nada” y que aunque la veda a las exportaciones es una medida que no se registra en otros países, todo “permite inferir que en los próximos años va a haber excelentes precios por una demanda sostenida tanto interna como externa”.
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