Candioti Norte se reunió por la inseguridad
El presidente de la vecinal aseguró que en el encuentro no se llegó a ninguna conclusión. En tanto, cargó contra el pastor de la Iglesia Evangélica que ofreció su templo como sede de la reunión. Además, dijo que conoce a los delincuentes que mantienen en vilo al barrio y periódicamente los denuncia, pero el personal policial no procede a las detenciones.
Dardo Benavidez (LT9)
En la tarde de ayer, en el templo que le pertenece a la Iglesia Evangélica ubicada en el boulevard Gálvez a la altura del 1.600, se reunieron vecinos de barrio Candioti Norte, preocupados por la ola de inseguridad que asola a la barriada. Dardo Benavidez, presidente de la vecinal en cuestión, comentó que al encuentro asistió el comisario de la seccional Tercera que había sido convocado, además de autoridades municipales y provinciales.
Pese a las presencias representativas, aseguró que en el cónclave “no se llegó a nada”. Más aún, opinó que “no se va a llegar a nada con estas reuniones porque hace siete meses que venimos pregonando por lo mismo y no se llega a nada”. A eso sumó que en la edición de la víspera, organizada por el pastor evangélico, solo se dicen algunas cosas y otras se callan.
En ese sentido, el referente de la agrupación vecinal se quejó de que no se lo haya dejado intervenir: “Yo quería relatar mi experiencia, decir en qué lugar están los delincuentes y quiénes son porque yo convivo con ellos y sé por dónde andan. Son del barrio, de la zona de “El Tanque”, aunque por supuesto que vienen algunos visitantes durante los fines de semana que se guarecen ahí”, detalló.
De igual modo, calificó a la reunión como “muy desprolija, muy tensa, muy mala” y aseguró que “así no sirve” encontrarse para debatir nada. A modo de ejemplo, comentó que no se habló de “la parte de la justicia” que, a su criterio tiene mucha importancia porque “la mayoría de los delincuentes son reincidentes y queremos saber qué criterio se usa para liberarlos” cuando finalmente se los apresa.
Benavides reside en Candioti desde hace 64 años. Es por ello que está al tanto a la perfección la realidad del lugar. “A los delincuentes los conocemos de chicos”, indicó. Además, contó que las mismas personas que asaltan y arrebatan a los habitantes de la barriada, van dos veces por semana a recibir bolsones de comida, por lo que descartó que los delitos tengan como objetivo la satisfacción de necesidades básicas. “De lunes a viernes arrebatan y el fin de semana le dan a la fiesta”, concluyó.
Este contenido no está abierto a comentarios

