CANTARERO ESQUIVÓ LAS PREGUNTAS DEL JUEZ Y NEGÓ LAS ACUSACIONES POR ESCRITO
El ex senador Emilio Cantarero se negó hoy a responder preguntas en la causa en la que el juez federal Daniel Rafecas investiga el pago de sobornos en la Cámara alta para la aprobación, en abril de 2000, de la ley de reforma laboral.
Así lo indicaron a la agencia estatal Télam fuentes judiciales, que señalaron que el ex legislador salteño -quien concurrió a los tribunales de Comodoro Py acompañado por su abogado Andrés Marutian- se limitió a presentar un escrito “negando todas las imputaciones en su contra”.
Cantarero había sido citado para el 22 de mayo último, pero sus abogados dijeron que por “problemas de salud” no podía viajar a los tribunales de la zona de Retiro para cumplir con la citación, pero al trascender que Rafecas estaba dispuesto a concurrir a Salta para indagarlo allí optó por viajar a Capital.
Cantarero es uno de los procesados en la causa. Los otros son el ex jefe de Inteligencia Fernando de Santibañes, amigo personal y vecino del ex presidente Fernando de la Rúa, en la misma condición; el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique; el ex senador radical José Genoud; sus colegas justicialistas Remo Costanzo, Alberto Tell, Ricardo Branca y Augusto Alasino, y Pontaquarto, que era el secretario parlamentario del Senado y un ahijado político de Genoud.
Justamente en el relato del arrepentido en el caso queda muy comprometido Cantarero. Según el ex secretario parlamentario, una vez terminada la sesión en la que se aprobó la controvertida reforma laboral, el entonces senador se comunicó telefónicamente con Pontaquarto y luego lo recibió en su casa, junto a otros legisladores del PJ, donde se habría efectuado el pago.
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