CAOS EN MADRID POR LOS PREPARATIVOS PARA LA BODA REAL
Finalmente, las estrictas normas de seguridad previstas para el casamiento de mañana entre el Príncipe Felipe de Bordón y Letizia Ortiz pudieron más y el Ayuntamiento de Madrid se vio forzado esta mañana a retirar los juegos de luces que iluminaban los principales monumentos de la capital española debido a las multitudinarias concentraciones de curiosos registrados en las últimas noches, que pusieron los pelos de punta a los encargados de custodiar el orden.
La medida se llevó a cabo luego de que anoche, por tercera jornada consecutiva, más de 250.000 madrileños y turistas colapsaron el centro de la capital española hasta altas horas de la madrugada, aprovechando las agradables temperaturas que ofrece la primavera peninsular, para ver los juegos de luces rojas y amarillas que coloreaban las fachadas de monumentos emblemáticos como la fuente de Cibeles o la Puerta de Alcalá.
La decisión de sacar prematuramente los sistemas de luces, que debían mantenerse en funcionamiento hasta el final de las ceremonias previstas para mañana, fue adoptada por “motivos de seguridad” ante los riesgos que planteaban las concentraciones en las calles y las estaciones de subterráneos de todo el centro de Madrid, según se informó desde el Ayuntamiento de la capital española.
Fue tanta la gente que salió a la calle que incluso debieron cortarse algunas de las principales avenidas de la ciudad, provocando enormes demoras en el tránsito. “Fue la única vez que como alcalde me he alegrado de que haya atascos en Madrid”, había afirmado ayer el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, al hablar sobre el éxito de los juegos de luces instalados.
Las aglomeraciones llegaron a tal nivel que los servicios de emergencias médicas debieron atender a por lo menos medio centenar de personas por sofocamientos, caídas y ataques de pánico por los apretujones.
Mientras tanto, en la Casa Real española ya está todo listo para la ceremonia de mañana. Y como parte de los actos protocolares, Letizia Ortiz, a menos de 24 horas de su casamiento con el príncipe Felipe, fue condecorada con la Gran Cruz de la Orden de Carlos III, según se informó oficialmente. Esta presea, instituida en 1771, es la más alta que pueden recibir los civiles españoles. Y se entrega como premio a las virtudes personales y el mérito alcanzado en el servicio a la Corona.
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