CAÓTICOS FESTEJOS EN GAZA: LOS PALESTINOS ASUMIERON EL CONTROL
Mientras Israel completaba ayer la evacuación militar de la Franja de Gaza, cientos de eufóricos palestinos ingresaron en los antiguos asentamientos de Morag, Netzarim, Neve Dkalim y Kfar Darom, donde izaron banderas de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y prendieron fuego a cuatro de las 19 sinagogas que Israel había decidido no demoler, como sí lo hizo con el resto de las edificaciones de los colonos.
“Este es un día de felicidad y alegría que el pueblo palestino no ha vivido en más de un siglo”, declaró el presidente palestino, Mahmoud Abbas.
Los palestinos irrumpieron en los antiguos asentamientos mientras tanques y vehículos armados israelíes terminaban de abandonar la franja costera, que Israel ocupaba desde 1967.
“La misión fue completada”, dijo el brigadier Aviv Kochavi después de que las puertas se cerraran en el principal cruce de rutas. “La presencia de Israel de 38 años llegó a su fin.”
Mientras tanto, en las antiguas colonias la misma escena se repetía: el cielo de Gaza se teñía de naranja con el resplandor de los incendios, las mujeres gritaban de júbilo, jóvenes encendían petardos y las multitudes coreaban “¡Alá es grande!”
En las antiguas zonas de exclusión militar sólo quedaban escombros.
El rencor sobre el destino de las sinagogas y los incidentes de ayer opacaron las esperanzas de que la retirada ayude a revivir el proceso de paz, como Washington pretende.
Atacando lo que ellos ven como símbolos de una odiada ocupación, jóvenes palestinos prendieron fuego varios templos en las 21 colonias evacuadas el mes pasado junto a cuatro asentamientos de Cisjordania, en el marco del Plan de Desconexión elaborado por el primer ministro Ariel Sharon.
Aunque Israel, que dejó intactas las sinagogas tras desalojar los territorios y demoler todos los otros inmuebles, había pedido ayer que los edificios religiosos fueran preservados, la ANP rechazó esa demanda porque, sostuvo, era un factor de tensión.
Abbas advirtió que los templos no serían considerados santos por los palestinos porque fueron vaciados de sus objetos religiosos, informó el diario israelí Haaretz.
El gobierno de Sharon reaccionó inmediatamente y condenó la conducta de los palestinos. “Se trata de un comportamiento bárbaro”, dijo el jefe de la diplomacia israelí, Silvan Shalom, en referencia a la quema de las sinagogas.
Como protesta por los incendios, decenas de colonos judíos bloquearon el tránsito de vehículos palestinos en las afueras de la ciudad cisjordana de Hebrón.
Una multitud de palestinos también festejó la retirada israelí en las playas del sur de la Franja de Gaza, a las que no tenían acceso porque allí residían los colonos del bloque de Gush Katif. Autoridades médicas informaron que tres adolescentes murieron ahogados.
Además, decenas de palestinos cruzaron la frontera con Egipto por el paso de Rafah y manifestaron en el corredor de Filadelfi, un estrecho borde de 14 kilómetros entre Gaza y Egipto, que quedó bajo el mando de soldados egipcios. Un palestino, identificado como Adnan Atiya, murió en la frontera asesinado por guardias egipcios, según la ANP.
Hacia el mediodía de ayer la situación se había serenado y sólo algunos curiosos recorrían los asentamientos a medida que las sensaciones novedosas de libertad empezaban a expandirse en la región.
“Desde anoche [por anteanoche] estoy en la calle por la única razón de respirar el aire de libertad”, dijo Samir Jader, un agricultor del norte de Gaza que antes necesitaba autorización israelí para salir de su poblado, flanqueado de asentamientos y controles militares.
En los enclaves demolidos en el norte de la Franja de Gaza, palestinos buscaban todo lo que pudieran llevarse, desde tejas hasta bañeras, cargando lo que encontraban en automóviles, bicicletas y carretillas.
EL ESTADO PALESTINO
No obstante, el caótico festejo de los palestinos, consecuencia de años de ira contenida, desbordó los controles de las fuerzas de seguridad y demostró la incapacidad de la ANP para mantener el orden.
Los palestinos aspiran a construir su Estado en los territorios de Gaza, Cisjordania y Jerusalén oriental, pero temen que Israel no ceda los territorios que aún ocupa.
En Cisjordania, unos 245.000 colonos israelíes viven rodeados por 2,4 millones de palestinos. En muchas oportunidades la ANP ha expresado su preocupación ante la construcción, por parte de Israel, de un muro que separa los poblados judíos de los musulmanes y que representa un obstáculo para lograr la continuidad territorial del futuro Estado palestino.
En tanto, Israel aún controla las fronteras y el espacio aéreo de la Franja de Gaza.
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