CAPPA TUVO SU PRIMER CONTACTO CON EL PLANTEL.
Con la misma impronta que hace cinco años, cuando se fue entre aplausos, Angel Cappa volvió a sentir a Racing en su piel. El técnico, que asumirá su cargo en los primeros días de julio, se presentó ante un grupo de futbolistas que ni siquiera se sabe si seguirán o no en el club. Porque, como dijo en la conferencia de prensa, su objetivo es trabajar “en la reconstrucción del plantel”.
Cappa llegó al mediodía a la quinta de Fernando Marín. El entrenador y el gerenciador almorzaron junto a Francisco Russo, nuevo ayudante de campo, y a Humberto Maschio, que trabaja en las divisiones inferiores. Unos minutos antes del inicio de la práctica de fútbol, a las 14.45, Cappa conversó con los jugadores. Especialmente, con Maximiliano Estévez, uno de sus hijos futbolísticos, cuyo ciclo en Racing parece terminado (su transferencia al fútbol europeo es inminente).
Luego, observó atentamente el ensayo en el que los titulares (gol de Diego Milito) vencieron a los suplentes. En ese equipo, que jugaría el sábado ante Vélez, estuvo Adrián Bastía (ver aparte). Los once serán: Campagnuolo; Vitali, Orozco, Ubeda, Arano; Romero, Bastía, Rivarola; Sixto Peralta; Milito y Estévez.
Algunas frases de Cappa:
“Había perdido las esperanzas de volver. Es una impresión grata reencontrarme con los jugadores. Gracias a los campeones no tenemos la obsesión del título. Pero la exigencia es jugar bien y ganar”.
¿Si mi esquema será 4-3-3 o 4-3-1-2? Eso me hace acordar a la guía telefónica (risas). A mí me gusta jugar con una línea de cuatro atrás, dos volantes por afuera, uno central, un enganche y dos puntas”.
En tanto, Gerardo Bedoya —suspendido por un año para jugar partidos internacionales de clubes— intentará demostrar que no agredió al árbitro paraguayo Carlos Torres en el choque ante América de Cali. La filmación, emitida ayer en La Ultima Palabra, denuncia a Carlos Silva, entrenador de arqueros, como el responsable.
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