CARARATA DE TEATRO
El castellano, el portugués y el guaraní se unen en estos días en un lenguaje común: el del teatro. Desde el 20 de junio se celebra en Puerto Iguazú, Misiones, el Primer Festival Internacional de Teatro de las Tres Fronteras, una experiencia intercultural que conjuga el arte escénico que se desarrolla en la Argentina (Región Nordeste), Paraguay y Brasil. Uruguay participa como país invitado.
El lunes fue el turno de Brasil (se presento el espectáculo unipersonal Pora, de Emmanuel Marinho), y Paraguay (tres grupos pusieron en escena sus obras). Previamente, por la mañana, hubo un foro de dramaturgos. Y por la tarde, los organizadores del evento brindaron una conferencia de prensa, en la que expresaron su firme propósito de dar continuidad año tras año a este acontecimiento teatral.
Héctor Tealdi, miembro del Consejo de Dirección del Instituto del Teatro, expresó en la conferencia de prensa realizada en el Hotel Esturión, que este festival permite el acercamiento a los espectáculos de gente que nunca ha ido al teatro. El Paracultural de la Selva es una sala independiente, inaugurada hace cinco años y el único espacio teatral de Puerto Iguazú. Por esa razón, debieron montarse las obras en plazas de la ciudad y en una carpa de circo que fue alquilada para este evento.
“No se trata de un festival aislado”, señaló el director ejecutivo del Instituto, Rafael Bruza. Se refirió a una conciencia colectiva del futuro latinoamericano y al Mercosur cultural. “Nosotros ejercemos una política no gubernamental, por eso podemos hablar de continuidad”, aclaró. La inversión del Instituto fue de 120.000 pesos; empresas privadas también hicieron su aporte. Los otros países participantes contribuyeron con sus recursos que, dijeron, no son muchos. En la conferencia se anuncio además que se llevara a cabo este año el Festival de Teatro del Noroeste, en el que confluirán elencos de Argentina, Chile y Bolivia. Y se hizo alusión al sueño de un Instituto del Teatro Sudamericano.
El tono de las dos primeras puestas de los grupos paraguayos que actuaron el lunes, fue histórico, político y social. 14 y 15… Alboroto en la plaza, de Nelson Arce, por el grupo Nhi Mu, es la narración de hechos históricos vinculados a la independencia paraguaya. Con una canción cuyos versos rezaban: “Alboroto en la plaza, esto es peligroso, nadie salga de su casa”, cerró el espectáculo representado al aire libre, en la Plaza San Martín.
Babilonia sur, del grupo Teatro de Calle, se presentó en el patio del Paracultural y la platea desbordó de público. La obra de Moncho Azuaga fue puesta con rigor profesional y muy buenos niveles de interpretación. Es interesante en esta puesta no realista, que incluye la proyección de un video, la mirada que los propios paraguayos hacen del modo como, suponen, los ve desde afuera “el dios del Pentágono”: piratas, narcotraficantes y miserables.
Durante los tres primeros días del festival, 7.300 personas (hay que tener en cuenta que el Departamento de Iguazú cuenta con 60.000 habitantes) asistieron a las obras y se incrementó notablemente el pasaje de gente de un país a otro. Se registro en el cruce de las fronteras un tránsito de 150 personas por día, ya que algunas puestas no se hicieron en la Argentina. El cierre de la jornada del lunes fue en la carpa azul (con capacidad para 1000 personas), instalada frente a la Plaza San Martín. Con la platea colmada de público, el conjunto paraguayo Actores Asociados fue ovacionado por su ¡Ha che reta Paraguay!. Avidos de teatro, los espectadores se salían de la vaina por aplaudir.
Los misioneros reclaman a los visitantes (periodistas y público llegado de otras regiones) que miren con los ojos de los lugareños lo insólito de lo que esta ocurriendo en esta tierra colorada: “Las amas de casa viajan en colectivo y sorprende escucharlas consultarse acerca de que función van a ir a ver esta noche”. A pocos metros del hito de las tres fronteras, una ciudad esta de fiesta.
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