CAREAN A PINOCHET CON EL EX JEFE DE LA DINA POR LA OPERACIÓN COLOMBO
En una medida sin precedentes, la Justicia chilena lleva a cabo esta mañana el careo entre el ex dictador Augusto Pinochet y el fundador de su policía secreta, el general Manuel Contreras, para tratar de aclarar quien fue el responsable último de las víctimas que dejó la temida Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).
Pinochet y Contreras fueron llevados a las dependencias del Club Militar de Lo Curro, en el oriente de Santiago, para ser interrogados frente a frente por el juez Víctor Montiglio que investiga los crímenes atribuidos a la “Operación Colombo”, un plan represivo que en 1975 significó la ejecución de 119 opositores.
El ex dictador llegó alrededor de las 10:30 Lo Curro mientras, que Contreras debió ser trasladado desde el penal Cordillera, donde cumple una condena de 12 años por el secuestro del militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) Miguel Angel Sandoval.
La inédita diligencia judicial intenta determinar quien de los dos era el jefe último de la DINA, la policía secreta que operó durante los primeros años de la dictadura (1973-1990), y señalada como la responsable de la mayoría de los más de 3.000 muertos y desaparecidos que dejó el régimen militar.
El careo se realiza a pedido de la defensa de Manuel Contreras, para refutar las últimas declaraciones judiciales del ex dictador, que el lunes declaró no haber tenido un liderazgo directo sobre la desaparecida DINA y se desvinculó de las violaciones a los derechos humanos cometidas por sus agentes.
En un interrogatorio previo al que lo sometió el juez Montiglio el lunes pasado, Pinochet afirmó que no tuvo conocimiento de la “Operación Colombo”, según pasajes de sus declaraciones que trascendieron a la prensa.
“Nunca podría hacer una cosa así. ¿Por qué podría defender a la DINA si yo no sabía?”, argumentó Pinochet, pese a que ex agentes afirman que él era el superior jerárquico de ese organismo y del general Contreras.
Pinochet llegó a decir que no recordaba si Contreras le rendía cuentas sobre las actividades de la DINA, y que “muchas veces había que sacarle con tirabuzón la información, porque no decía nada o mentía”.
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