CARLOS AVALOS: “PILI RODRÍGUEZ ES UN MENTIROSO Y UN ENTREGADOR DE COMPAÑEROS”
El ex diputado justicialista Pedro “Pili” Rodríguez se enfrentó ayer nuevamente con su pasado. El actual concejal de San Lorenzo fue careado con Carlos Abalos, un militante social que pudo verlo en el edificio de la Jefatura durante su cautiverio que incluyó torturas.
Durante el encuentro afloró también otro episodio menos conocido: en febrero del 76 ametrallaron la casa de Abalos, que se ganaba la vida trabajando en la construcción por lo cual fue a su gremio la UOCRA, a pedir ayuda.
Allí se encontraba acompañando al secretario del SUPE (Sindicato Unico de Petroleros) Pedro Rodríguez que era su abogado. “Al escuchar mi pedido me contestó que “a los extremistas no los ayudamos”, recordó Abalos.
Durante el careo Abalos no titubeó al responderle a Rodríguez porqué había hablado recién en los ’90 sobre lo ocurrido en los 70. “Porque tenía miedo que usted entregara a mi familia, a mi mujer y a mis hijos tal como lo hizo con nuestros compañeros” le retrucó en la cara el militante, quien lo tildó de “mentiroso y entregador”.
Rodríguez negó a su modo haber estado en lugar señalado por Abalos, negando la existencia del hecho por lo cual el militante le replicó “qué sentido tenía que me hubiera ido tres años a refugiarme en las islas dándole de comer carne con arena a mis hijos, que sufrieron la miseria durante todo ese tiempo”.
En diálogo con Rosario/12 Abalos se mostró satisfecho por el careo. “Creo que una vez más le planteé la realidad del pasado, pero al verlo se me vinieron de golpe muchos recuerdos. Todo lo que me tocó vivir a mi y a mi familia. Cuando lo vi se me pasó por la cabeza el terror y se me dibujaron la represión y el destino que tuvieron muchos de los compañeros. Estuve mal, pero dije la verdad” dice Abalos recordando cada uno de los días que debió pasar durmiendo en las islas.
Aunque en verdad su historia comenzó años antes, en 1972 cuando la Columna Sabino Navarro, un desprendimiento de Montoneros se asentó en la zona más industrial de la región. En el barrio Norte, Abalos y sus compañeros formaron un Comando Electoral que trabajo por la candidatura de Cámpora Solano Lima, Silvestre Begnis Cuello, y Luis Vivas para la intendencia de San Lorenzo. “El 21 de diciembre del 72 Rodríguez estuvo en la inauguración del Comando, y ayer dijo que no lo recordaba porque tenía entonces muchas invitaciones”, recordó Abalos.
Pero el capítulo medular de su testimonio ocurrió tiempo después: el 20 de mayo de 1976 cuando fue detenido. “Me llevan a la Jefatura, me sacan la camisa me golpean y me torturan, y me preguntaban si era montonero y dónde escondíamos las armas, pero como no decía nada trajeron a una pieza cercana una mujer a la que también torturaron diciendo que era mi mujer. Ahí terminé aceptando que era montonero, por más que no lo era”.
En verdad su objetivo no era la lucha armada: desde su organización realizaban colectas de ladrillos, con los cuales construían baños o simples pilares de luz, para mejorar la calidad de vida de su propios vecinos, que vivían en chapas de cartón. Abalos era albañil y su oficio era el más aprovechado. “Esa pobreza era la mía, pero nos ayudábamos de ese modo”, confiesa.
Lo cierto es que después de la sesión de tortura del 20, el 21 de mayo amaneció desnudo y muy golpeado. El 22 antes de ser trasladado junto a otros compañeros hacia El Pozo, como conocían al subsuelo de la Jefatura de Rosario, Abalos vió Rodríguez en el edificio policial. Ese mismo día en medio del traslado logró ganar la calle junto a otros compañeros, que tuvieron suerte dispar. Abalos llegó a su casa, y horas después logró fugarse ante el arribo de un fuerte despliegue militar que trataba de dar con el. El resto es historia ya conocida: una desesperada huída por el arroyo San Lorenzo y el robo de un canoa salvadora que lo llevaría desde la costa sanlorencina hasta las islas. Y tres años de exilio interno para salvar el pellejo.
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