CARLOS JUÁREZ: "SI YO SACO LA BILLETERA, DESAPARECEN LAS PERSECUCIONES"
Carlos Juárez, el caudillo santiagueño de 88 años, pasó el último año encerrado con prisión domiciliaria por casi una decena de causas. Le dictaron la “falta de mérito” en todas y acaba de ser liberado. Recibió ayer a Clarín en su casa, donde no pudo ocultar su inquina hacia el derrotado candidato del PJ, José “Pepe” Figueroa, y le auguró buen futuro al electo gobernador, Gerardo Zamora.
—¿Cómo se siente?
—Con mayor tranquilidad, mucha mayor tranquilidad. Tengo la sensación de que por fin ha empezado a respetarse la ley.
—¿Por qué sostiene que las causas en su contra fueron inventadas?
—Con una imaginación prodigiosa fueron inventadas. Todas, ocho o diez causas, terminaron con la libertad por falta de mérito.
—¿A que le atribuye eso?
—No puedo llegar a tanto, ustedes me tienen que indicar. Son los más informados. A mí me llama la atención, yo lo recibí al presidente Kirchner acá, y hubo un acto con 20 mil personas. Así que no sé qué historia, qué fábula le habrán llevado. No sé. Ahora cuando vaya a Buenos Aires trataré de aclarar cómo es la cosa.
—¿Va a hablar con el Presidente?
—Yo no he dicho nada, no metan al Presidente en esto. Hablaré con alguno del Gabinete.
—¿Retomará la política?
—Medio difícil que siga. No por mí, sino porque mis médicos me recomendaron que debo evitar el estrés. Sabe que tengo un marcapasos, hay que cuidarse.
—Usted estaba en el poder hace un año. Queda preso el mismo día que llega la intervención, y lo liberan cuando se va…
—Je, qué buena observación que hace. Me parece que el que venía de interventor traía la instrucción de meterme preso. Y empezaron a inventar cosas, inventaron todo.
—¿Usted es inocente de todo?
—Absolutamente.
—Pero algunas de las causas decían lo contrario, como cuando lo acusaron por el incendio a la casa de “Pepe” Figueroa…
—¡Pero es una barbaridad! ¡Eso es una fantasía! A mí me quemaron la casa, y conozco lo que es eso. Fueron los zurdos. Y perdone si estoy hablando con alguien de esa ideología, no todos los zurdos son malos como no todos los católicos son buenos. La Justicia dictó la falta de mérito.
—¿Y las violaciones de derechos humanos, como la desaparición del concejal Abdala en 1974?
—Esa es otra barbaridad. ¿Usted sabe quién hizo la primera ley del país en defensa de los derechos humanos?. Yo (se refiere a la creación de una Conadep santiagueña en 1983, apenas asumido como gobernador).
—Entonces, ¿las causas en su contra fueron una cuestión política?
—Siempre ha habido, pues. En el fondo siempre fue así. Hay otra cuestión de fondo, de la que no quisiera hablar… Si yo saco mi billetera, desparecen las persecuciones. Y usted sabe que es así. Pero no hablemos de esas cosas bajas, estoy cansado, agobiado, abrumado de todas esas cosas tan sórdidas. Nunca estuvo la política tan sórdida como ahora.
—¿Qué le pasó al peronismo para perder esta elección, entonces?
—Es que el peronismo soy yo, eso es lo que le pasó. ¿Por qué cree que me metieron preso? ¿Qué les hice yo? El peronismo soy yo. Y lo digo sin vanidad. Yo era colaborador inmediato de Perón.
—¿Qué piensa de Figueroa?
—No quiero hablar mal de otro peronista. No quiero hablar de esa persona que me dice usted. Cómo podían elegir a este hombre, si acá todos conocen la historia de Pepe. Te acuerdas esa financiera que creó acá, para dar dinero, a cuántos dejó en la calle. Y después, el Banco Iguazú, el banco platense, y allá en el sur…
—¿Y de Zamora?
—No sé, no lo conozco a Zamora.
-Pero cuando era gobernador se reunió con él…
—Bueno sí, dos veces creo, que me vino a pedir alguna ayuda para la municipalidad.
—Repito entonces, ¿Qué opina del nuevo gobernador?
—Creo que Zamora tiene buenas intenciones, es joven, parece buena persona. Llevó bien la municipalidad, le puede ir bien.
Este contenido no está abierto a comentarios

