CARMEN ARGIBAY Y SU POSTURA A FAVOR DE LA DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO: “NO SOY ASESINA”
La destacada jurista y ministra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dra. Carmen Argibay, defendió en De Radios Somos (LT 10) su postura a favor de la despenalización del aborto en el país.
En su paso por Santa Fe, Argibay dialogó extensamente sobre este tema y la situación carcelaria. Sobre el tema del aborto, la jurista indicó que la Sociedad debe tener un debate abierto, donde se expresen todas las posturas.
“No soy una asesina, ni mando a abortar a nadie. Pero creo que hay que contemplar algunas excepciones en el Código Penal, como en los casos de muerte encefálica o violaciones”, aclaró Argibay.
“Yo quisiera que nadie llegue a un aborto, pero si tiene que llegar que lo haga de manera segura para no morirse. Las chicas ‘de bien’ van a las clínicas privadas, que existen. Pero las chicas pobres no pueden. Esta desigualdad es porque son pobres”, aseveró la ministra de la Corte Suprema.
Aseguró que “es una discusión de la sociedad. Acá hay que hacer un debate abierto, sin hipocresía, sin utilizar esos juegos de palabras, diciendo lo que no se quiere decir. Hay que terminar de sacarse la careta y que la sociedad le exija a sus representantes, es decir, los Legisladores, lo que salga de la sociedad. Este tipo de temas no se pueden pensar que sale por ósmosis. Esto se discute”.
También se refirió al interminable debate de cuándo se considera a algo “persona”. “Nadie puede decir en que momento hay concepción. Los médicos todavía lo están discutiendo. No logramos ponernos de acuerdo en qué es la concepción. No tenemos seguro cuándo hay concepción”, explicó.
“Una cosa es una vida y otra cosa es una persona. Y si hablamos de homicidio es porque se está matando a una persona. Nos hemos pasado siglos discutiendo filosóficamente sobre qué es persona, y no creo que lleguemos a un definición así”, añadió.
DURA CRÍTICA A LA DURACIÓN DE LOS PROCESOS Y LA SITUACIÓN DE LOS PROCESADOS
La Ministra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dra. Carmen Argibay, también se refirió a la duración de los procesos en Santa Fe y en el país, criticando la situación en la que se encuentran la mayoría de los detenidos en las cárceles y comisarías.
“Si Ud. tiene un trámite instructorio que le lleva más tiempo que el que está establecido, y luego también le dan fecha de audiencia de acá a dos años, se complica mucho; no se puede tener mientras tanto a esa gente detenida”, afirmó Argibay durante una conferencia de prensa.
Para la ministra de Justicia, “esas personas no tendrían que estar en la cárcel tanto tiempo porque son técnicamente inocentes”. “Elijamos. No vamos a poner en libertad a todos, pero si con los procesos se va a pasar mucho tiempo -más de lo que incluso corresponderia por la condena-, cuando sale el fallo, hay casos que los tienen que poner inmediatamente en libertad”, sentenció.
LEYES BLUMBERG
Sobre las Leyes Blumberg, Argibay indicó que muchos Legisladores la votaron, guiándose por sus “sentimientos”, sin racionalidad, y que no midieron las consecuencias a futuro.
“Cuando uno se deja llevar por los espasmos, emocionalmente y no racionalmente, se pueden hacer desastres. Lo que hay que hacer es enfriar los ánimos, bajar la indignación y pensar qué es lo que voy hacer, y cómo lo vamos a solucionar. Todo lo que pasa en al cárcel santafesina, ya tenemos a Organismos Internacionales de Derechos Humanos investigando las situaciones en las cárceles de Mendoza, Córdoba y Santa Fe”, expresó.
Agregó que “no se está cumpliendo con las garantías de Derechos Humanos Internacionales. Y esto lo pagamos todos, los que votaron las leyes, los que no votaron, los presos. Una sanción de la Comisión Internacional de Derechos Humanos nos deja mal a todos ante el mundo”.
EN SANTA FE
La Ministra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación llegó ayer a nuestra ciudad para participar de una serie de actividades organizadas por la Universidad Nacional del Litoral y la Fundación OSDE.
La reconocida jurista dictó una conferencia sobre “La Justicia Penal Internacional y los Derechos Humanos”, en el marco del ciclo “Pensamientos y propuestas para una sociedad inclusiva”.
La ahora Ministra de la Corte, ingresó al Poder Judicial en 1959 y trabajó allí hasta el comienzo de la última dictadura militar (1976-1983). El régimen la mantuvo detenida durante nueve meses, sin causa. Tras recuperar la libertad se refugió en el ejercicio privado de la abogacía.
En 1983 volvió a la actividad pública. Fundó la Asociación de Mujeres Juezas de Argentina y fue presidenta de la Asociación Internacional de Mujeres Juezas.
Desde 2001 hasta su nombramiento, integró el tribunal internacional que investigó en La Haya los crímenes cometidos en las guerras de secesión de los años 90 en la antigua Yugoslavia.
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