CARMEN DE PATAGONES: EL ALUMNO QUE ESTUVO GRAVE RELATÓ SU EXPERIENCIA
Pablo Saldías, uno de los heridos por un compañero en su escuela de Carmen de Patagones, aseguró haber creído que el agresor tenía un arma de juguete aún cuando ya había comenzado a disparar, y sólo percibió la dimensión de lo que ocurría cuando vio las caras de pánico de los otros alumnos y cayó muerta a su lado una de las tres víctimas fatales.
El chico, que fue dado de alta del hospital Zatti de Viedma, anteayer, dijo desde su casa de Carmen de Patagones estar bien, aunque deberá hacer “15 días de reposo absoluto”, pero luego de un mes y medio hará “vida normal”.
La masacre provocada por Junior, de 15 años, ocurrida el 28 del mes último cuando comenzó a disparar contra sus compañeros de clases, causó la muerte a tres chicos y heridas a otros cinco, de los cuales el que más grave estuvo fue Pablo.
El joven perdió un riñón y sufrió afecciones en un pulmón y en el diafragma.
“Estoy medio incómodo todavía, debido a las cirugías, pero hasta ahora me estoy empezando a adaptar de vuelta, pero es muy difícil”, explicó en declaraciones al canal de cable Todo Noticias.
Cuando se le preguntó qué recordaba del momento del ataque de Junior, respondió:
“Al principio yo creí que el arma era de juguete, que hacía ruido, pero después vi la cara de pánico que tenían todos y después vi cuando le pegaron a Federico, que murió, que estaba al lado mío y después me pegaron a mi”.
Finalmente, expresó su agradecimiento a los pobladores de Patagones y Viedma “por apoyarme en todo” mientras estuvo internado.
“Sentí muchísimo cariño de todas partes de la Argentina, que se han acercado al hospital para llevarme cosas, para rezar por mi”, agregó.
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