CARNE: FALTAN VACAS, SUBIRÍAN LOS PRECIOS
En lo que va del año, casi la mitad de los vacunos destinados al matadero fueron hembras. Para los especialistas, esta es una pésima señal, porque indicaría que la Argentina está comiéndose sus vacas, las “fábricas” de terneros que deben dar continuidad a la producción ganadera. Lo más preocupante es que esta liquidación se produce justo cuando se registra un notorio aumento de la demanda de carne. En consecuencia, si no se le pone un freno, parecen inevitables nuevos aumentos de precios, tanto para la hacienda como para la carne al consumidor.
Según datos oficiales, en los frigoríficos la faena de hembras gana participación mes a mes. En los primeros siete meses del año promedió el 46,3%, con picos del 49% en junio pasado, cuando lo habitual es que no supere el 43%. Al destacar el dato, la Cámara de la Industria de la Carne (CICCRA) recordó que la situación es similar a la que se dio a fines de los noventa, cuando un proceso de liquidación del stock ganadero derivó en una menor oferta, y provocó una fuerte suba de los precios al consumidor.
Para los analistas la explicación hay que buscarla en el notable incremento que registró la matanza de vacunos para dar respuesta tanto al aumento del consumo interno (de 6,5% en lo que va del 2004) y de las exportaciones (que subieron 50% en volumen). La Argentina tiene un stock bovino de 54 millones de cabezas y venía sacrificando unas 12 millones cada año. Este año, de continuar a este ritmo, la faena crecería a 14 millones.
Ignacio Iriarte, un reconocido analista del sector, no tiene dudas: “En los últimos meses entramos en una fase de liquidación ganadera y el stock estaría cayendo”, dijo. Y añadió que esa percepción “se refuerza por el alto porcentaje de vientres y animales jóvenes en la faena”.
Para entender el cuadro, vale recordar que el precio de la hacienda subió cerca de 4% desde principios de año, pero más del 200% desde la devaluación. Para los productores, vender a estos valores resulta un buen negocio, y por eso no dudan a la hora de mandar animales al mercado, sean novillos, vacas o terneras.
Para el consumidor, por ahora, los precios de la carne subieron bastante menos: 83% desde enero de 2002 y casi 8% en lo que va de 2004, según el INDEC.
Miguel Schiaritti, de CICCRA, explicó que el bajo poder adquisitivo de los argentinos (que consumen 85% de la carne que produce el país) es el “gran freno” a los aumentos en el mostrador. Pero auguró que “en el mediano plazo es esperable un aumento escalonado de los precios, sobre todo si sigue la recomposición de la masa salarial”.
Consciente de que hay que mejorar la oferta de carne, el Gobierno tiene en la gatera un Plan Ganadero, con incentivos para que los productores aumenten su producción. Ayer, el ministro Roberto Lavagna se reunió con el secretario de Agricultura, Miguel Campos, para preparar el anuncio. Con la liquidación de hembras en los niveles actuales, el tiempo les juega en contra.
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