CARNICEROS PEOCUPADOS
“Vecino, compre menos carne si no bajan los precios o no compre, hagámosle sentir el poder de consumo de los argentinos”, exhortó el martes pasado el presidente Néstor Kirchner a la población tras una nueva suba de precios en el mercado de Liniers, en lo que fue un nuevo round en la pelea por el precio de la carne con algunos sectores ganaderos. Naturalmente, los carniceros de Rosario recibieron la noticia con indisimulable fastidio. “Estamos preocupados”, dijo ayer José García, secretario de la Sociedad de Carniceros de Rosario. “Lo que está diciendo el presidente en su discurso cuando dice no compren carne es: cierren las carnicerías. Y a eso no lo está diciendo cualquier persona, lo dice quien ejerce el máximo poder político del país. Nosotros vivimos del negocio de la carnicería y este tema no ayuda mucho a la mejora de nuestra precaria situación”, resaltó el comerciante.
El poder de choque del conflicto presidencial con sectores puntuales del campo se siente, y la venta de carne disminuyó en Rosario. “La caída se nota, en algunas zonas más que en otras. Donde más visible se hace es en los barrios más pobres de la ciudad”, declaró García, quién agregó a modo de propuesta para llegar a una solución: “El gobierno tiene que aliviar un poco la oferta. Esto se recompone incentivando a la producción, premiando a los ganaderos que más produzcan quitándoles presión tributaria, dándoles acceso a la tecnología, sin cambiar las reglas del juego todos los días, buscando que haya previsibilidad”.
Con 40 años de carnicero en sus espaldas, García contó que en la actualidad hay alrededor de 700 carnicerías funcionando en Rosario, mientras que a mediados de la década de los ochenta había 1.800, más del doble. “El auge de los supermercados hizo que en ese momento, hace más o menos veinte años, se produzca el cierre de cientos de negocios.
Ahora, y desde hace dos años a esta parte, notamos que la cosa está cambiando y que la gente se está acercando nuevamente a las carnicerías, primero porque en la mayoría de los casos tienen mejores precios y segundo porque reciben un trato más cercano, más humano”, explicó García.
Los precios sufrieron un incremento la semana pasada, y los cortes que más se venden siguen siendo los mismos. “Lo que más sale son las pulpas, que son los cortes de mayor consumo, y el asado, especialmente los fines de semana”, contó el secretario.
Para finalizar, con tono conciliador reveló sobre el conflicto: “Nosotros desde la Sociedad de Carniceros de Rosario estamos en permanente contacto con los compañeros de todo el país. No creemos que la solución pase por dejar de trabajar haciendo paros, lo que queremos es una mesa de diálogo con el presidente o alguno de sus representantes. Queremos dejar en claro que no existe para nosotros ningún enemigo, lo único que queremos es trabajar”.
“ELLOS SÓLO PIENSAN EN HACER NEGOCIOS”
Ante los injustificados aumentos del precio de la carne por parte “de un sector que está teniendo desmedidas tasas de ganancia”, Julio López, coordinador provincial de la agrupación Barrios de Pie expresó: “El presidente ha convocado a los argentinos a involucrarnos en la defensa de nuestros intereses. El aumento es injustificado, están teniendo tasas de ganancia desmedidas y no tienen un mínimo de solidaridad”. A la vez, el dirigente territorial agregó: “Tenemos pibes que se desmayan en las escuelas por distintos grados de desnutrición, porque no pueden acceder a un trozo de carne, y ellos sólo piensan en hacer negocios especulativos”. En un comunicado difundido ayer, López opinó que “para torcerle el brazo a los que históricamente han querido un país para pocos, debemos involucrarnos y utilizar la fuerza que tenemos: no compremos carne hasta que no bajen los precios y entiendan que el crecimiento sólo es posible si participan todos”.
CONCERTACIÓN
“Más allá de instar a los consumidores, lo que tendría que hacer el gobierno es una concertación certera, sentar a la producción, a la comercialización y a los consumidores. El tema de la carne se está tornando en una discusión en las altas esferas del poder, que no llegan al mercado interno y a los consumidores” dijo ayer la titular de la Oficina Municipal del Consumidor, Analía Carrió.
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