CAROLA NIN: "LA MEJORA SALARIAL FUE HISTÓRICA Y CON EL TIEMPO SE VA A RECONOCER"
“El tiempo va a mostrar lo que ha sido la recomposición salarial de los docentes este año, una recomposición que hacía muchos años que no se hacía”, dijo la ministra de Educación, Carola Nin, a la hora de evaluar este aspecto de la vida educativa durante el ciclo lectivo 2004, que termina hoy.
En una entrevista con La Capital, la funcionaria aseguró que para el 2005 tiene tres grandes desafíos: garantizar los 180 días de clases, subir las exigencias del polimodal y profundizar el proceso de traspaso de gestión de los comedores escolares de la órbita de Educación a la de Promoción Comunitaria.
Nin anunció además un programa de jornada extendida en las escuelas más vulnerables, que llegará a 8 mil alumnos en toda la provincia.
-¿Cómo garantizar los 180 días de clases si este año ya se arrancó con la certeza de que no se llegaba?
-En primer lugar, haciendo un calendario escolar holgado; esto es, adelantando el inicio de clases el primero de marzo.
-¿Y piensan que con eso llegan?
-Creemos que sí; Santa Fe se lo merece por lo que invierte en educación, y por la calidad y el compromiso de sus recursos humanos.
-En algunas escuelas se llegó sólo a 154 días…
-En ese cálculo se tuvo en cuenta el paro de UPCN, que en Rosario fue un universo muy menor.
-Bueno, entonces 157…
-Nosotros hablamos de un rango de 168 a 178, dependiendo del acatamiento del paro. Pero creemos que este es uno de los desafíos del 2005.
-Cuando se derogó el presentismo aumentaron los pedidos de licencias. ¿Los docentes aprovecharon la oportunidad o en realidad antes trabajaban enfermos?
-No me gusta contestar esa pregunta en estos términos, prefiero hablar de qué puede hacer el Estado en materia a ausentismo. Estamos preparando un mecanismo que atiende dos cuestiones centrales: el control y la prevención. En febrero vamos a presentar un nuevo sistema de salud laboral.
¿Qué diferencias marcan las estadísticas entre el presentismo en las escuelas públicas y en las privadas?
-Sinceramente no tengo esos datos en este momento.
-Cuando se debatió el tema de los subsidios al sector privado usted dijo que no era lógico que los colegios que cobran altas cuotas reciban subsidios del ciento por ciento, y prometió que estudiaría caso por caso. ¿Se estudió? ¿Con qué resultados?
-Seamos claros. El Estado controla el efectivo cumplimiento de una resolución, la 18 de 2003, que establece topes a lo que los colegios pueden cobrar en función de lo que reciben. Y eso es lo que se hizo. Para agosto de este año ya se había hecho la misma cantidad de inspecciones que durante todo el año pasado a fin garantizar que se cumpla la disposición.
-Hay departamentos de esta provincia, como La Capital, en los que el Estado invierte por alumno del sistema privado igual o más -de acuerdo al nivel- que en el sistema privado. ¿Tiene lógica eso?
-No tengo en mente esa información. Pero cuando se analiza el universo de las escuelas privadas hay que despojarse también del prejuicio que las ubica solamente en el centro de las grandes ciudades y con la población de mejores recursos. Porque también las hay que se localizan en la periferia de las grandes ciudades, como la escuela del padre Edgardo Montaldo a la que concurren mil chicos y es de gestión privada. Y con respecto a lo que recibe cada una, hay leyes y disposiciones que lo establecen. La misión de un ministro es hacerlas cumplir.
-¿Qué porcentaje del presupuesto de la provincia se va en educación?
-Entre el 28 y el 30.
-No se entiende. La Unesco aconseja destinar el 25 por ciento, o sea que aquí se invierte aún más, el 97 por ciento de eso se va en salarios, y los salarios son bajos. ¿Qué es lo que falla?
-Yo creo que con el tiempo se tendrá una idea de lo que significó la recomposición salarial de este año. En diciembre de 2003, un docente con un cargo típico de maestro de grado ganaba 440 pesos de bolsillo, en diciembre de 2004 gana 650 pesos, más el incentivo docente de 110 pesos. Hubo una recomposición importantísima, histórica.
-¿Y los nueve paros fueron de capricho? ¿Por qué este grado de conflictividad?
La conflictividad es compleja de analizar. Yo puedo decir objetivamente lo que fue la evolución del salario de bolsillo en este año de gestión, sin contar una recomposición del básico de 45 por ciento ni otras políticas como el presentismo. Cosas que no se tocaban hacía años.
-¿Cree que debería haber un debate presupuestario? ¿Por dónde debería pasar?
Los debates siempre son necesarios, pero no se puede soslayar que el presupuesto educativo es muy importante. Por ejemplo, cuando yo cuento el desarrollo que tiene Santa Fe en materia de escuelas rurales no lo pueden creer. Tenemos 800 establecimientos con un desarrollo que es observado por otras provincias. Es muy valioso.
-En qué situación quedó el proyecto de sacar la gestión de los comedores de la órbita de Educación?
-Se hizo una prueba piloto con seis escuelas (cuatro de Rosario y dos de Santa Fe), y este año pensamos extenderla. Vamos a presentar un informe sobre estas seis experiencias, con un plan de acción para 2005, 2006 y 2007. Lo hacemos en las escuelas donde se compra y se cocina, porque es ahí donde localizamos el mayor problema y donde queremos sacarles la gestión a los directivos para que esos esfuerzos sean volcados en la jornada pedagógica.
-Se presentó en la Nación un proyecto para abrir las escuelas los fines de semana a fin de integrar a los adolescentes. ¿Qué opina de esto y qué se puede hacer en Santa Fe?
-Es importante todo lo que pueda hacer el sistema educativo con su medio. Nosotros estamos por implementar el programa nacional Centros de Acciones Juveniles, que vincula desde la escuela a los jóvenes y adolescentes con otras actividades no áulicas. Y un adelanto: empezamos una experiencia de jornada extendida en las escuelas más vulnerables de las grandes ciudades que, esperamos, llegue a 8 mil chicos. Estarán más horas en la escuela, aunque no necesariamente para tomar clases.
-¿Qué estrategias se han dado y se darán en el futuro para revertir el problema de la formación en el nivel medio, que tanto se refleja luego en la universidad?
-La exigencia en el polimodal es uno de los grandes desafíos para 2005. Estamos implementando un programa de la Nación para que universidades e institutos tutelen los proyectos pedagógicos de las escuelas, algo que llegará a más de un tercio de los establecimientos del país. Pero también vale una reflexión: cuando se habla de la educación se reduce a la escuela, y el proceso educativo es mucho más amplio; el chico está cuatro o seis horas en las aulas, el resto del tiempo está con otros actores sociales que pueden poner o no a la educación en el centro de la escena. En esto es la sociedad en su conjunto la que tiene que aportar lo suyo.
-En el programa Escuchando a Nuestros Alumnos los chicos pidieron que se les exigiera más. ¿Lo tienen que pedir los alumnos?
-Necesitamos que se les exija más.
-¿Y qué hay del pedido de que vuelvan a gravitar las materias elementales como matemática, lengua, historia?
-Creo que en el polimodal tenemos un número demasiado extenso de disciplinas, y hay que revisarlo.
-Se cambió el concepto de contenidos básicos por el de aprendizajes prioritarios. ¿Están determinados estos aprendizajes? ¿Se cumplen?
-Los NAP (Núcleos de Aprendizajes Prioritarios) fueron fijados por el Consejo Federal de Educación y son lo básico, mínimo, que los chicos tienen que aprender en todo el territorio nacional. Hasta ahora están aprobados los del primer ciclo y tenemos planificado poder aprobar los del segundo. Y con respecto al cumplimiento, se aprobaron en septiembre y la idea es que estén a disposición para el inicio del ciclo lectivo 2005. Por supuesto, Santa Fe va a trabajar para que ese piso de aprendizaje se garantice.
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