CARRANZA ACEPTA AHORA LA VERSIÓN DELICTUAL DEL ATAQUE AL CEMENTERIO ISRAELITA
El ministro de Gobierno, Carlos Carranza, colgó ayer el cartelito de “caso resuelto” al ataque al Cementerio Israelita de Santa Fe. Y pasó de la hipótesis del brote antisemita a la travesura infantil para explicar los destrozos en 19 tumbas en el sector sudoeste de la necrópolis, en dos incursiones consecutivas, una el sábado y otra el domingo. “El esclarecimiento ha sido total. Lamentamos que haya menores vinculados al daño, profanación o como se quiera llamar de las tumbas”, dijo Carranza al restar al episodio cualquier connotación ideológica y política. “No lo descartamos, pero esa hipótesis ya aparece en segundo o tercer plano”, afirmó.
El giro del ministro quedó a la vista. El martes coincidió con los principales dirigentes de la comunidad judía, entre ellos al propio presidente de la DAIA, José Hercman, que se trataba de “un hecho de antisemitismo”. Pero ayer se autodesmintió: “Fueron declaraciones que hicimos antes del esclarecimiento y el esclarecimiento ha sido total”, dijo al confirmar que todo se trató de una cosa de niños.
“¿El gobierno coincide que se trató de un hecho de antisemitismo?”, fue la pregunta que le plantearon a Carranza después de reunirse con los dirigentes de la comunidad judía. Hercman estaba a su lado. “En principio, por las pruebas y porque no se afectó a los cuerpos que están dentro de las tumbas, ni mucho menos se ha efectuado un latrocinio, y no hubo robos ni hurtos de los objetos que integran las lápidas y las tumbas se estima y la hipótesis más importante de investigación es que es un acto en contra de la comunidad. Un agravio. Lo hemos repudiado. El mismo día domingo, el jefe de Policía de provincia y su plana mayor se reunió con los delegados de la DAIA en Santa Fe. Y por supuesto, es un objetivo permanente del Ministerio de Gobierno lograr que la comunidad judía y todas las comunidades con desarrollo y trabajo fecundo en este país durante muchos años no se vea comprometido por actos vandálicos o actos que agravian a la comunidad argentina”, contestó el ministro.
Ayer afirmó otra cosa. “Usted dijo que lo que sucedió en el Cementerio Israelita de Santa Fe era un agravio y hoy aparecen menores detenidos”, le planteó una periodista de Radio Dos.
‑Bueno, son declaraciones que hemos hecho antes del esclarecimiento. Y el esclarecimiento ha sido total. Lamentamos en este caso que haya menores vinculados al daño, profanación o como se quiera llamar de las tumbas. Nuestra apreciación estuvo dirigida a que no hubo robos, hurtos, ni latrocinios de las tumbas ni de los herrajes. Tampoco hubo daños en el interior de los féretros, sobre los restos humanos, sobre los cadáveres.
Era nuestro primer análisis. Con esto estamos diciendo a la comunidad judía del país y de la provincia que estamos de su lado, que cualquier agravio hacia esa parte importante de la población argentina es un agravio a la comunidad toda. Y fundamentalmente estamos diciendo que cualquier hecho, en este caso a lo mejor no tiene nada que ver, pero probablemente haya quienes los hayan inducido o favorecido, eso se está investigando.
‑¿Podría haber una cuestión ideológica?
‑Obviamente. Si bien no lo descartamos, hoy esa hipótesis ya aparece más en segundo o tercer plano -explicó Carranza.
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