CARRIÓ ACUSÓ A KIRCHNER DE HACER UN "PAPELÓN"
La jefa del ARI, Elisa Carrió, retomó ayer su costumbre de embestir contra Néstor Kirchner. En esta ocasión, la ex diputada chaqueña centró sus críticas en la decisión del Presidente de pegar el faltazo a la cumbre de Cuzco en la que se lanzará el miércoles la Comunidad Sudamericana.
“Es un papelón, una vergüenza histórica y una guarangada”, dijo. Y dio una particular versión sobre los motivos: “No va por los celos políticos incontrolables que siente por Duhalde”.
A Carrió no le pareció creíble que Kirchner haya cancelado el viaje por recomendación médica, como el propio Presidente intentó justificarse días atrás cuando Eduardo Duhalde lo visitó en la Casa Rosada. El jefe del PJ bonaerense fue quien gestó la cumbre de presidentes como parte de sus tareas en la Secretaría Política del Mercosur. Para la líder del ARI, “el Presidente no está bien de salud, pero no de salud física”.
A pesar del fuerte enfrentamiento que también mantiene con el ex presidente Duhalde, la chaqueña reconoció como un hecho importante el proyecto de unificar a los países sudamericanos. “Parece una cumbre más, pero tiene un carácter profundamente histórico para el siglo que viene”, expresó.
Después de un año fuera del Congreso por voluntad propia, Carrió está preparando su retorno a las arenas electorales y ya anunció que encabezará en octubre la lista de diputados nacionales por la Capital Federal. Mientras tanto, busca alimentar su imagen de opositora indomable y mantiene sus hábitos de apuntarle al Gobierno.
En un raid por varias radios, ayer declaró varias cosas más sobre la suspensión del viaje presidencial a Perú. “Esta es la actitud de alguien que quiere parecer superlativo pero no puede. Tiene inseguridad personal, entonces se vuelve agresivo”, comentó.
En su propósito de meter la uña en las internas del oficialismo, Carrió interrogó en voz alta: “La pregunta que hay que hacerse es si Kirchner hubiera ido a Cuzco si uno de los articuladores no hubiera sido Duhalde”. Se sabe que Kirchner y Duhalde mantienen una relación ambivalente desde que el santacruceño llegó al poder, hace 18 meses.
El apoyo del bonaerense había sido fundamental para su victoria electoral. Después, ambos tomaron distancia y debieron acordar treguas provisorias para evitar la confrontación entre sus respectivas tropas. La asignatura que tienen pendiente es el armado de las listas del 2005 en provincia de Buenos Aires, bastión duhaldista, donde suena fuerte la posible candidatura a senadora de la primera dama, Cristina Kirchner.
Sin quitar el dedo de las llagas que muestra el Gobierno, Carrió se refirió a las fricciones entre el Presidente y su ministro de Economía, Roberto Lavagna. Opinó que el vínculo entre ambos “está quebrado” y lo atribuyó a “las disputas de poder por el 2007”, en alusión a las versiones de eventuales aspiraciones de Lavagna para suceder a Kirchner. “Estas jugadas en el Gobierno son tremendamente peligrosas en estos momentos del país”, bramó la jefa arista.
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