CARRIÓ CONFIRMÓ QUE SE ALEJA DEL ARI PARA ESTAR MÁS “LIBRE”
Aunque sin dar pistas sobre cuáles serán sus próximos pasos en política, Elisa Carrió confirmó ayer que tomará distancia del ARI con el propósito de que el partido pueda caminar solo y ella consiga tener “libertad de pensamiento”. En rigor, la diputada busca que ningún correligionario tenga derecho a reprocharle —como ha sucedido en los últimos tiempos— que sus actos van a contramano de los intereses del espacio.
“Quiero que el partido se consolide como libre y democrático”, reiteró la fundadora del ARI, tal como anticipó Clarín en su edición de ayer. Al mismo tiempo, y a pesar de las diferencias que la han separado de algunos dirigentes, mantiene su decisión de ser candidata a la presidencia en las elecciones del año próximo y negó que su partido enfrente una “crisis”.
Carrió se mostró confiada en construir un polo opositor para gobernar el país. “Si todavía es necesario seguir perseverando, el 2007 será un tránsito y la seguridad vendrá en 2011”, auguró.
Su movida de tomar distancia del ARI persigue el propósito de cederles el control a nuevos dirigentes para que asuman el compromiso de llevar adelante el partido “con libertad”. Es decir, ella ya no tomará más decisiones partidarias.
La iniciativa despertó un gran interrogante en el seno del propio ARI, con quien la legisladora adoptará una llamativa distancia. Más aún cuando el viernes trascendió que, además, estaría a punto de renunciar a la Mesa Nacional. “Lo evalúa seriamente, pero aún no lo decidió”, revelaron ayer sus allegados.
“El partido no es mío, siempre supe que lo tenía que fundar, que lo tenía que construir, pero que había un momento en que ese partido tenía que caminar solo”, sostuvo Carrió en declaraciones periodísticas. No se refirió, en cambio, a los cuestionamientos que nacen desde su propia tropa, que le endilga haberse corrido hacia el conservadurismo —el detonante fue su oposición a la ley de ligadura de trompas— y de negarse a hacer alianzas aun con dirigentes afines a las ideas originarias del ARI.
“Necesito libertad de pensamiento, hablar con otros sectores de la sociedad”, señaló Carrió sin mencionar a quién se refería. Sin embargo, algunos lo asociaron a su vínculo con el líder de Recrear, Ricardo López Murphy, con quien suele sentarse a tomar café para intercambiar opiniones sobre la realidad política del país.
Este motivo, junto con la pretensión de Carrió de que Enrique Olivera sea el candidato del ARI a jefe de Gobierno porteño, fueron los disparadores que derivaron en la renuncia de Fernando Melillo, presidente del ARI en la Ciudad y jefe del bloque de legisladores porteños.
Melillo, que podría pasar a las filas del kirchnerismo, también se quejó porque “el ARi se fundó para ser una alternativa de poder y se convirtió en una oposición testimonial”.
Conocida la carta con la que el dirigente se alejó de los aristas, Carrió instó ayer a “resistir los tiempos difíciles que vienen” y agregó que nadie puede quedarse “si no está absolutamente convencido”.
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