CARRIÓ: "EN SANTA FE SON TODOS MÁS O MENOS OFICIALISTAS"
El apego de Elisa Carrió a la estrategia de afirmar en soledad la identidad del ARI como fuerza de oposición y de no dar lugar a confusiones es inalterable. Por eso descarta que en los comicios nacionales que se celebrarán en cinco meses haya alianzas en Santa Fe. Afirma que la Argentina está encandilada con la mentira y que los dos principales partidos de la provincia son más o menos oficialistas. “Y Kirchner roba”, añade.
Carrió tuvo una actividad en la filial rosarina del instituto Hannah Arendt de formación política. Aprovechó el antes y el después para remarcar dos o tres ideas. Que el ARI debe consolidar en soledad su perfil crítico al gobierno y distinguirse de la gestión presidencial, reprochando con elocuencia las cosas que pasan. “Este hombre va a morir por exceso de poder. No puede controlar su carácter. Es megalómano, quiere pelear con todos para sentirse más poderoso que Dios.
“A lo mejor, después hagamos alianzas”, sostiene Lilita. “No ahora. Tenemos que construir una fuerza política que no se confunda, que no quiera ser oficialista. Y acá hay dos fuerzas que son semioficialistas. Todos proclaman que Kirchner es un gran presidente y todos son más o menos kirchneristas. Pero Kirchner roba, las coimas de hoy son más altas que las del menemismo, pasaron de cobrar el 7 al 12 por ciento. Ojalá nos demos cuenta antes de octubre”, subraya.
Tan dispuesta a asentar al ARI como opción individual como a no ser hostil con un electorado socialista al que siente cercano, la dirigente chaqueña dice que valora la gestión del intendente Miguel Lifschitz en Rosario y que se propone colaborar con ella. Pero su borde de distinción es la posición ante el kirchnerismo.
“Los que hoy pueden estar en otros lugares, incluso los que están en el socialismo, podrán en el futuro estar con nosotros. Pero no pueden estar hoy porque se confunden. Demostramos que los que teníamos razón éramos nosotros: había que aplicar una estrategia opositora, había que no confundirse, saber que iban a robar más que antes”, subrayó.
Construir otro país
Construir otro país y no imponerse al justicialismo, dice, es el desafío cultural que se plantea. “Para qué derrotar al PJ, si después se va a gobernar igual que ellos. Hay que tener mucha inteligencia. No querer estar todos juntos, porque hay algunos que sólo quieren la banca de diputados. Si en el futuro logramos construir una fuerza nacional, vamos a ayudar a que en Santa Fe se construya una fuerza que gobierne. Pero eso es en el 2007. Ahora es una instancia nacional”.
Reniega contra aquéllos a los que les endilga una culpa metafísica: “Somos espectadores resignados del mal y decimos: o yo no vi, o yo no quiero hacer nada”. E insiste en que, por eso, en octubre quiere firmar un contrato moral con quienes la acompañen. “La victoria es ser fiel a la conciencia y no al éxito. Nosotros queremos construir otra moral, para que haya casa, comida, afecto y futuro para nuestros hijos. Y para eso hay que bancarse derrotas”.
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