CARRIÓ: “ES MUY SIMPLE, SI EL GOBIERNO DEJA DE ROBAR YO DEJO DE DENUNCIAR”
—¿Cómo ve esta campaña electoral que se viene?
—Ratifica lo que yo advertí: una sucesión de lapsus fascistas. La propaganda del Gobierno en el Día del Periodista parodiando los “aprietes” es un claro acto fascista. Tenemos el deber de salir de esto para debatir temas más profundos: qué hacer con los ancianos y la niñez. Qué hacer con la sociedad del trabajo, con las exportaciones. Tenemos que hacer una diferencia exportable y para mí, esa diferencia es la cultura. Hay que hacer una revolucion educativa.
—Eso sería a largo plazo y acá hay una realidad cotidiana: hambre, cartoneros…
—Eso se soluciona suprimiendo los planes sociales existentes una vez que haya un ingreso ciudadano para la niñez como el que proponemos, de cien pesos por chico, manejados por las madres. Hoy el que recibe los planes sociales y no trabaja gana igual que el que trabaja.
—¿El Gobierno está intentando correrla a la derecha?
—Si, pero es imposible porque ellos no construyen la realidad. La pueden manipular, pero todo quedó muy claro tras el acto de Cristina Kirchner en Obras: si en este país el centroizquierda es Moyano, Cavalieri…
—¿Cómo vive esta diáspora del radicalismo?
—Los partidos mueren el día que traicionan el valor central que les dieron nacimiento. La UCR muere el día que le da plenos poderes a Cavallo, porque entrega la República. Y el PJ está muriendo desde que, en vez de reivindicar a los pobres y liberarlos, los usa.
—Pero la sensación es que cuando las papas queman sólo puede gobernar el PJ…
—Es que cuando ustedes tienen gobernabilidad mafiosa, corporativa, se genera una cultura. Por eso hay que llamar a Al Capone. Si llego a Presidente yo me alejo de mi partido, porque hay que renunciar a la hegemonía.
—Kirchner está lejos del PJ…
—Pero es para reinar. Hay dos concepciones del poder: puedo tomar la energía que me da la sociedad para hegemonizar. Esta es la concepción del poder del Presidente, que lleva al plebiscito, al fascismo. La otra es energía que se toma para distribuir.
Pero hoy en el resto del mundo sólo se ve la opción política hegemónica…
—Es que hay instituciones mucho más consolidadas: Francia, Alemania… Ellos tienen contrato moral. Hay cosas que un francés no hace, sea socialista o conservador… Nosotros rompimos el contrato moral en los 70 y de manera descomunal con el terrorismo de Estado. Los españoles, los alemanes, después de sus guerras, de las matanzas, establecieron un nuevo contrato moral.
—Habla igual que cuando gobernaba Menem…
—Yo analizo objetivamente: el estado de los puertos y la salida de droga por ellos es más grave que en épocas menemistas. El tema de las petroleras y las gasíferas es tan grave como entonces. Hoy, la corrupción y los retornos en la obra pública son mayores.
—¿Y en ese escenario hay acción u omisión de Kirchner?
—Es por acción. Lo que sí ha habido es una mejora en los derechos humanos del pasado, no los del presente. La renovación de la Corte Suprema es importante.
—O sea que el Presidente no busca una Corte adicta…
-Cree que la va a dominar y yo creo que no. La coacción a la libertad de prensa, la idea del plebiscito, el desfondamiento parlamentario, no son casuales. Albert Camus decía: “Cuando alguna forma del desprecio y del resentimiento intervienen en política preparan o instauran alguna forma de fascismo.”
—¿No es mucho decir que Kirchner es Mussolini? Hasta López Murphy lo cuestionó…
—¡Pobre López Murphy..! No digo que Kirchner es Hitler. Eso es totalitarismo. Hablo de fascismo. A mí me critican por ser exagerada, pero todo después se cumple…
—Dicen que es exagerada y que denuncia sin pruebas…
—No, no, no. Tenemos los informes. Que los medios no los difundan es otra cosa. Acabamos de denunciar el de la Cuota Hilton. Sacamos el del petróleo y el gas. También los de sobreprecios en las licitaciones. Nuestros informes están en Internet.
—¿Por qué no va a la Justicia?
—Porque tienen que actuar los fiscales. Porque si no, además, soy responsable de que no se investigue. Y cuando digan: “Esto sucedió”, yo diré : “¿Y por qué no lo publicaron?” El tema es muy simple: si el Gobierno deja de robar, yo dejo de denunciar.
—Como mujer, comparte vidriera con Chiche y Cristina. ¿Cómo ve el tema del PJ?
—Es un problema de ellas…
—Pero nos afecta a todos.
—En el ARI somos señoras de nadie, no tenemos problemas de esposos. En realidad, el problema es de los esposos. Arreglen o no arreglen es la misma concepción del poder. Pero la mentira dura un tiempo: este país creía que Cavallo era un hombre honesto: año 2001.
—Macri acaba de denunciar a usted y a Kirchner de querer despegarse de Ibarra…
—A Ibarra lo apoyé en la primera vuelta. Me hago cargo. Nunca pensé que fuera un buen gobernante pero lo elegí frente a personas que estuvieron procesadas por contrabando. Tal vez nos equivocamos, pero si volviera ese momento haría lo mismo. No hay que lucrar con las muertes de Cromañón. En enero, puse serenidad donde había golpe encubierto. Lo mismo haremos ahora que el golpe es del Gobierno. Hay que esperar a la Comisión Investigadora y a la Justicia. Y ¿saben qué? No voy a hablar mal de Ibarra. No lo quiero dañar. Y no hablé más con él desde la primera vuelta porque hubo una manipulación grosera con nosotros.
—Casi seguro será diputada: ¿cómo ve al Congreso?
—El Congreso está desfondado. Hay un proceso de vaciamiento enorme. Se está gobernando con decretos de necesidad y urgencia y hay que parar eso.
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