CARRIÓ VE A BINNER DESORIENTADO Y FORMANDO ALIANZA CON KIRCHNER
La líder del ARI, Elisa Carrió, acusó a varios funcionarios del Ejecutivo nacional de estar favoreciendo a las empresas que aportaron para la campaña de Néstor Kirchner y afirmó que no pueden armar una oposición más monolíticas por las indefiniciones y dudas que persiguen al Partido Socialista. “Binner está haciendo alianza con el gobierno”, soltó la ex diputada, quien ve en las actitudes del ex intendente una aparente “confusión” por no saber de qué lado colocarse.
Carrió adelantó ayer en Rosario que hoy presentará el informe sobre el modo en que los partidos financiaron la campaña presidencial y fue en ese marco donde golpeó con extrema dureza al entorno de Kirchner, especialmente al ministro de Planificación, Julio De Vido, a quien acusó de ser el “recaudador” del patagónico.
Otro que no se salvó de las críticas fue el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Pero sus diatribas hacia el funcionario estuvieron enfocadas más en su pasado político que en las denuncias sobre el manejo oscuro de los fondos de campaña.
“No es ilegal que una empresa financie a un partido, pero sí lo es si ese aporte no está debidamente detallado en la rendición de cuentas”, aclaró.
Lilita retomó con todo su rol de oposición luego del prolongado silencio que se autoimpuso con el arribo de Kirchner al poder. En una conferencia de prensa que brindó en la Facultad de Derecho (donde fue invitada a disertar en un seminario), la fundadora del ARI no esquivó preguntas ni adjetivos para calificar las políticas más cuestionables de la gestión del santacruceño. Con un inocultable cambio de look, Carrió lució distendida y de muy buen ánimo incluso para tratar de echar luz a los aspectos más oscuros de un presidente que goza de una enorme popularidad.
El informe que elaboró Carrió sobre el financiamiento de la campaña presidencial de abril del 2003 cuestiona fuertemente el rol que desempeñaron Julio De Vido; el titular del Organo de Control de Concesiones Viales, Claudio Uberti, y el director del Banco Central, Eduardo Caffaro. “Aclaro que ya no tengo fueros”, desafió ante la posibilidad latente de que la querellen por injurias ante tamañas acusaciones.
“Es obvio que De Vido es el recaudador y maneja fideicomisos que beneficiaron a través de decretos a empresas que operan en Santa Cruz”, apuntó. En ese sentido vinculó al ministro de Planificación con pesqueras patagónicas, como Conarpesa. También con “contraprestaciones” de parte del Estado a la firma Caleta Paula, una empresa que hace pesca ilegal y que, según la ex diputada, aportó para la campaña de Kirchner.
Los favores presidenciales alcanzan además a Repsol, con varios decretos. Uno de ellos es el que le permite seguir usando benceno, un químico que produce cáncer, en la elaboración del combustible.
Sobre Uberti tendió la sospecha de ser propietario de una cuenta millonaria en dólares siendo un empleado administrativo. En cuanto a Caffaro, señaló que fue funcionario del banco Mercado Abierto, cerrado por lavar dinero del narcotráfico, y ahora es director del Banco Central.
Carrió no se mostró sorprendida por el “silencio” de la prensa nacional, a quien le auguró un mal destino. “Están callando, pero la verdad finalmente aflora y va a caer sobre ellos”, se consoló, y mencionó un reciente informe de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), ocultado por los grandes medios, en el que muestra su preocupación por la forma en que el gobierno de Kirchner “aprieta” a los periodistas.
Luego le llegó el turno de castigar la humanidad de Alberto Fernández, el hombre que parece no tener pasado. Pero Carrió alumbra donde muchos quieren apagar la luz. Recordó que la reunión donde se pactó darle plenos poderes a Domingo Cavallo se realizó en el domicilio del jefe de Gabinete y que fue unos de los “gestores” para el arribo del ex ministro al gobierno de la Alianza.
“El ARI no va a cambiar su camino de buscar la verdad porque la gente lo ve simpático a Kirchner”, contestó cuando se le preguntó la razón de la popularidad del presidente y el rol de su partido en esta etapa donde se adula hasta la alcahuetería al estilo K.
También abordó su oscilante relación con Binner. Aunque aclaró que no es su intención meterse en la interna socialista, dijo que el ex intendente debería aclarar dónde está parado. Pero, por el latigazo final, ella no parece tener dudas: “Binner está haciendo alianzas con el gobierno nacional”.
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