CARSFE RECLAMÓ “UN DIÁLOGO ADULTO” CON EL GOBIERNO
La Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe) reclamó “un diálogo adulto” entre el gobierno y el ruralismo argentino que lleve a “terminar con esta serie de medidas injustas e inconducentes” que aplicó en los últimos meses el gobierno nacional, “que sólo generarán nuevos e indeseados desencuentros. El campo pondrá -como siempre- su parte”, remarcó la entidad.
Carsfe, que reúne a 36 sociedades rurales y 10 mil productores, aclaró que el diálogo que se propone debe estar “signado por el sentido común y el respeto”, ya que “el mérito del éxito económico que el gobierno exhibe como propio es, en realidad, el de una coyuntura internacional muy favorable a nuestras producciones exportables -hoy cercenadas-, donde el campo, una vez más, cumplió y cumple un rol fundamental, generando más del cincuenta por ciento de las divisas que ingresan al país”.
El documento no ahorró críticas a la posición del gobierno frente a los hombres de campo. “Carsfe tiene la convicción de que el gobierno nacional condena al sector agropecuario a un contexto caracterizado por la apropiación de su renta y limitaciones a su libertad de comercio”, resaltó.
Al cuantificar el perjuicio de las últimas medidas adoptadas por la administración que encabeza Néstor Kirchner, la entidad que agrupa al ruralismo santafesino explicó que “sólo en concepto de retenciones a las exportaciones y subsidios de las materias primas al mercado interno, (el agro local) aporta más de doce mil millones de pesos al Estado y a la sociedad en su conjunto. Pero además paga el resto de los impuestos que gravan a los otros sectores empresarios”, remarcó.
Advertencia
Luego de otras consideraciones, Carsfe lanzó una advertencia: “Estamos convencidos de que el camino elegido llevará a una depresión de la inversión en el sector en los próximos años, como consecuencia de la falta de políticas claras y estables y una desproporcionada presión impositiva. Ello conducirá al desaprovechamiento de la oportunidad magnífica que tiene la Argentina de integrarse al buen momento internacional, para crecer vigorosamente y en forma madura en sus cadenas agroindustriales, generando más riqueza y empleo”, remarcó.
Más adelante alertó que “a cambio de esto, estamos repitiendo la frustración histórica de invertir parte de aquel potencial crecimiento en actividades que no van a ser competitivas jamás, a menos que medien subsidios o transferencia de recursos como forma de sobrevivir”.
Por el tema carne, Carsfe no desaprovechó la ocasión de reprocharle al gobierno que “explique adónde han ido a parar esos 25 ó 30 puntos porcentuales perdidos por los productores ganaderos en sus precios por kilogramo vivo, en contraposición a la escasa baja en el precio de la carne al consumidor”.
Para que no quedaran dudas sobre el pensamiento del ruralismo santafesino confederado Carsfe ratificó que “la mayor fortaleza del campo es la producción de alimentos para el abastecimiento de los mercados, tanto internos como externos”.
Valor agregado
El sector agropecuario debe avanzar en darle valor agregado a su producción, de manera especial la agroalimentaria, sostuvieron los economistas del Banco Río.
Actualmente, “más del 50 % de las exportaciones pertenece al rubro agroalimentario, a pesar de los esfuerzos por impulsar los embarques de otros productos, fundamentalmente, de manufacturas de origen industrial”, señaló el nuevo informe de la entidad bancaria.
Sostiene que “las ventas al exterior de los productos del campo crecieron continuamente durante la Convertibilidad, a pesar de las dificultades ocasionadas por el atraso cambiario.
“Y -agrega- siguieron creciendo con similar tasa a partir de la devaluación de 2002, a pesar de la implantación de pesados derechos de exportación”.
Los técnicos del Banco Río recuerdan que la Argentina es hoy el principal exportador mundial de pellets de harina de soja, un concentrado de proteínas vegetales que se utiliza para la producción de aves, cerdos, carne vacuna, huevos y lácteos en todo el mundo.
El ganado
bovino destinado a faena para exportación deberá llevar caravanas de identificación especial, emitidas por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti), trámite que los productores deberán realizar ante la Dirección de Agroquímicos, Productos Farmacológicos y Veterinarios (DAPFV). Las presentaciones deberán realizarse dentro de los 180 días, a partir del día de su entrada en vigencia, por lo cual ese plazo deberá contarse desde ayer.
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