CARTA DE UN TAL FERNÁNDEZ
El senador socialista por Santa Fe, Rubén Giustiniani, salió ayer a aclarar que si bien votó afirmativamente la ley de financiamiento educativo –por la cual ahora la provincia le recorta fondos a los municipios, entre ellos el de Rosario– lo hizo en tanto tenía una carta firmada por el jefe de Gabinete Alberto Fernández y el ministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus, en la que le aseguraban que los recursos para financiar la educación pública saldrían del esfuerzo presupuestario del Tesoro nacional y las cuentas provinciales.
Giustiniani respondió de ese modo a la chicana del gobernador Jorge Obeid, quien había dicho que por un lado el intendente socialista Miguel Lifschitz protestaba por los recortes de fondos coparticipables destinados al financiamiento educativo, y por el otro el socialista Giustiniani había aprobado la ley que estipulaba de dónde saldrían esos recursos económicos.
Según explicó ayer el senador nacional, antes de la votación de la ley de financiamiento educativo en la Cámara baja de la Nación, le envió una nota al jefe de Gabinete Fernández para aclarar el punto que ahora enfrenta a las administraciones provincial y rosarina. De acuerdo a la versión que dio ayer Giustiniani –la cual, dijo, puede verse en la página web del Senado de la Nación–, Fernández y Filmus respondieron su inquietud a través de una misiva en la que aseguraban que los fondos saldrían de las arcas nacional y provincial.
La ley de financiamiento educativo, aprobada por el Congreso nacional, establece un incremento anual de los fondos destinados a la educación que, progresivamente, deben llegar al 6 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) en 2010. “Ese tema quedó saldado y la votamos porque es una buena ley”, dijo ayer Giustiniani. El tema que se saldó fue el del origen de los fondos para financiar la educación, que según el senador nacional primero no involucraban a las partidas coparticipables de municipios y comunas, pero que ahora sí las afectan.
Tras la aclaración, el dirigente socialista aseguró que los recortes que efectuará el Ministerio de Hacienda santafesino a los recursos coparticipables –en el caso de Rosario se trata de un millón de pesos este año y tres millones el que viene– “no corresponden”. A diferencia del senador socialista, que cruzó misivas con las autoridades nacionales antes de votar afirmativamente la ley, el diputado nacional del mismo partido, Hermes Binner, votó favorablemente la ley en general pero lo hizo en contra cuando llegó el turno del artículo séptimo, que es el que establece el origen de los fondos para financiar el sistema educativo.
En rigor, el articulado de la ley no afecta solamente a Rosario sino a todos los municipios y comunas de la provincia. Pero fue el gobierno rosarino, opositor al provincial, el que puso el tema en el tapete con una dura frase del intendente Miguel Lifschitz, quien aseguró que la provincia “saquea a Rosario” con los fondos coparticipables.
Días después de la acusación, el ministro de Hacienda provincial Walter Agosto y la vicegobernadora María Eugenia Bielsa montaron una conferencia de prensa para responderle a Lifschitz. Allí se aseguró que el estudio realizado por la Fundación Apertura, que sirvió de base y motivó el reclamo socialista, carecía de fortaleza técnica y que los recursos en concepto de coparticipación de impuestos se habían incrementado desde 2003 a la fecha.
Todo esto ocurrió en ausencia del gobernador Jorge Obeid, quien estaba de viaje por Rusia en una misión comercial. Cuando llegó y todos esperaban que pusiera paños fríos a las discusión, el mandatario dijo que no podía solucionar los problemas financieros de los municipios, soplando las llamas de la polémica. También sostuvo que el senador Giustiniani, del mismo partido que Lifschitz, había aprobado la ley por la que ahora el intendente rosarino se quejaba, lo que motivó la respuesta de ayer del legislador nacional. A un año de las elecciones y con una campaña anticipada, la polémica continuará.
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