Casación decidirá si investiga la denuncia contra Cristina
La Cámara de Casación resolverá si la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman contra la presidenta Cristina Kirchner, a la que acusó de encubrir a Irán en la investigación del ataque a la AMIA, debe ser investigada o si, por el contrario, su destino es el archivo, como lo propusieron las instancias anteriores.
Ayer, los jueces de la Sala I de la Cámara Federal concedieron al fiscal Germán Moldes el recurso de apelación para que el tribunal superior, la Cámara de Casación, revise el fallo por el cual desestimaron la denuncia de Nisman. La presentación del fiscal contra la Presidenta, el canciller Héctor Timerman y el diputado Andrés Larroque, entre otros acusados, fue desestimada ya en dos ocasiones: primero por el juez Daniel Rafecas, en primera instancia, y luego por la Cámara Federal.
Estas decisiones se tomaron en contra de la opinión del fiscal federal Gerardo Pollicita, que impulsó la investigación y pidió realizar 46 medidas de prueba para confirmar la denuncia, y en contra de la postura del fiscal Germán Moldes, quien insistió en la necesidad de averiguar antes de cerrarle la puerta al caso.
Los camaristas de la Sala I, Eduardo Freiler Jorge Ballestero y Eduardo Farah, resolvieron cerca de las 16 de ayer conceder la apelación para que la causa siga ascendiendo. Cuando el expediente llegue a la Cámara de Casación se sorteará una sala, integrada por tres jueces, que debe intervenir para decidir.
Pero ya se sabe quién es el fiscal que actuará, según el día en que la causa descienda un piso en el edificio de Comodoro Py 2002, desde el segundo, donde funciona la Cámara Federal, hasta el primero, donde funciona la Cámara de Casación. En rigor, hasta la planta baja, donde está ubicada la oficina de sorteos de Casación.
Si la causa baja un piso hoy, 15 de abril, le tocará intervenir por una cuestión de turnos -dispuestos a comienzos de cada año por la Procuración- al fiscal ante la Casación Ricardo Wechsler, pero si el envío de la causa se concreta mañana, 16 de abril, será el turno de su colega Javier de Luca.
Moldes advirtió que la Cámara Federal debía resolver rápido su apelación y elevarla lo antes posible a la Cámara de Casación, porque dijo que temía una jugada para que la causa cayera en manos de un fiscal de Justicia Legítima.
Aludía a De Luca, que pertenece a ese colectivo que comparte posturas con el Gobierno. La actuación del fiscal es clave en una causa penal porque es el dueño de la acción, en representación de los intereses de la sociedad. Si el fiscal cree que no hay delito, la causa podría morir en el acto, y los jueces de la Casación poco podrían decir. En cambio, si la impulsa, la denuncia de Nisman tendrá chances de continuar.
La advertencia de Moldes acerca de que la causa podría recaer en De Luca le valió una recusación del canciller Timerman, quien pidió que lo apartaran del caso porque interpretaba que estaba eligiendo al fiscal al que quería que le tocara el expediente según sus intereses, maniobra que en los tribunales se conoce como forum shopping.
La Cámara Federal, con el voto de los jueces Freiler y Ballestero, rechazó la recusación y mantuvo a Moldes en la causa, pero al argumentar la decisión le dio la razón en gran parte a Timerman. Ese trámite demoró aún más el expediente.
Ahora, la Sala I de la Cámara Federal debe notificar a las partes, redactar una breve minuta para resumir el caso y mandar la causa a la Casación. Allí le pondrán un sello de recibido con el día y la hora. Y se sortearán mediante un sistema informático los jueces que intervendrán.
No se sabe si la causa llegará hoy o mañana. Una fuente de la Cámara Federal explicó que, en promedio, este pase de manos tarda unos dos o tres días. Si esto se cumple, la causa le tocaría a De Luca.
Para evitarlo, Moldes se presentará hoy, a las 7.30, en la Cámara Federal con un escrito en el que reclamará que la causa sea enviada a la Casación hoy mismo, porque dice que no hay ningún otro asunto que resolver. El fiscal entiende que demorar el envío del caso podría facilitar que la denuncia de Nisman sea desestimada, por lo que entiende que si la Cámara Federal consiente esta tardanza podría ser partícipe de una maniobra destinada a enterrar el expediente. Nisman presentó su denuncia el 14 de enero, en plena feria judicial. El 26 de febrero pasado, el juez Rafecas, sin investigar y analizando la denuncia y un escrito que presentó el Gobierno, la desestimó por inverosímil, a pesar del impulso que le dio el fiscal Pollicita.
El 27 de marzo, por mayoría, la Sala I de la Cámara Federal confirmó el fallo de Rafecas y volvió a desestimar la denuncia. Moldes apeló el 31 de marzo y la Cámara Federal desde ese día -previo rechazo de dos recusaciones de Moldes impulsadas por el Gobierno- tiene la causa para resolver si la eleva a Casación. Moldes sospecha que esta postergación hasta ayer para decidir es parte de una estrategia para matar el caso.
Fuente: La Nación Digital
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