CASI 100 DETENIDOS TRAS LOS DESBORDES EN HAEDO
Durante cinco horas, el caos dominó en la estación de Haedo. Un grupo de jóvenes -según el Ministerio del Interior, ligados a Quebracho- saqueó negocios cercanos, destruyó instalaciones ferroviarias y quemó dos formaciones de la línea Sarmiento. Los incidentes dejaron casi 100 detenidos y al menos 13 heridos.
El detonante fue una protesta de pasajeros tras la cancelación de un servicio. Las quejas, sin embargo, dieron paso al vandalismo: un grupo -jóvenes en su mayor parte- robó ventanas de aluminio de los vagones incendiados, monedas de las máquinas expendedoras de boletos y cables de cobre del sistema de señales. También robaron locales vecinos y atacaron a periodistas que cubrían los incidentes.
Según le dijeron a Clarín.com fuentes del Ministerio del Interior, los violentos serían integrantes de la agrupación Quebracho. También habría miembros de un grupo opositor a la conducción de la Unión Ferroviaria, el principal gremio del sector.
La Policía retomó el control de las instalaciones poco antes de las 14. Del operativo participaron efectivos de la Bonaerense, la Federal y Gendarmería. A esa altura, el panorama era desolador: el fuego había destruido el techo del antiguo edificio de la estación -uno de los más importantes de la línea Sarmiento-, mientras que un rosario de piedras insinuaba en los andenes la magnitud de los destrozos.
Todo comenzó a las 8.30, cuando una formación que iba de Moreno a Once se detuvo por problemas técnicos. La mañana ya venía con complicaciones: los trenes circulaban con 20 minutos de retraso por inconvenientes en las vías a la altura de San Antonio de Padua.
Por los altoparlantes se pidió a los pasajeros que bajen del tren. El descontrol copó los andenes: un grupo comenzó a apedrear el convoy y luego prendió fuego dos formaciones paradas en la estación. “Nuestra seguridad se vio de inmediato desbordada”, contó el jefe de prensa de Trenes de Buenos Aires (TBA), Gustavo Gago.
Minutos después llegó la Policía. Los más exaltados fueron reprimidos con balas de goma y gases lacrimógenos. “Bajaron a los tiros”, aseguraron algunos pasajeros en diálogo con el canal de cable Todo Noticias. Los incidentes se trasladaron a los alrededores de la estación: hubo robos en negocios ubicados sobre la Avenida Rivadavia. También ardió un patrullero.
Al menos 13 personas resultaron heridas. Seis de ellas son policías -entre ellas el propio jefe de la Departamental de Morón-, otros dos son bomberos y el resto pasajeros, según informó DyN.
La situación alcanzó tal magnitud que al menos diez cuadras de Rivadavia quedaron cortadas al tránsito. El servicio de trenes, en tanto, fue suspendido. “De ninguna manera se puede entender esta reacción contra un medio de transporte… mañana habrá dos formaciones menos”, aseguró Gago.
Al mismo tiempo, desde La Fraternidad (el sindicato que agrupa a los maquinistas) anunciaron un paro en la línea Sarmiento en reclamo de mayor seguridad. “Acá hay un hecho gravísimo… hay millones de dólares que se están quemando”, aseguró el secretario de prensa del gremio, Horacio Caminos.
No es la primera vez que una cancelación genera caos en el Sarmiento. En mayo, pasajeros enfurecidos quemaron cuatro vagones en Castelar, tras anunciarse la interrupción del servicio por un accidente. “No entendieron razones”, dijo en ese momento la empresa.
Hubo demoras de 15 minutos en la línea Roca
El servicio de trenes eléctricos de la línea Roca funcionó esta mañana con demoras de al menos 15 minutos, como consecuencia de un robo de cables de señalización ocurrido en Gerli.
Según Metropolitano, el hecho se produjo poco después de las 3. Y provocó retrasos en los trenes que van de Constitución hasta las terminales de Ezeiza y Alejandro Korn. El servicio quedó normalizado a las 10.15. Por su parte, los trenes diesel funcionaron sin inconvenientes.
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