CASI 500 MIL SANTAFESINOS QUEDARON LIBERADOS DE VOTAR EL 7 DE AGOSTO
La Cámara de Diputados le dio fuerza de ley al proyecto por el cual se suspenden, en forma excepcional, las elecciones internas del 7 de agosto en 270 localidades donde se ha presentado una sola lista. De esta manera, 463.474 ciudadanos no participarán de estos comicios. La iniciativa del justicialismo fue votada por todos los sectores políticos, con excepción del socialismo, que se pronunció en contra.
La disposición que votó ayer la Cámara de Diputados contaba con media sanción del Senado y dispone “la suspensión con carácter extraordinario y por única vez de las elecciones primarias, abiertas y simultáneas en aquellas municipalidades y comunas donde se haya presentado una sola lista de candidatos.
Por otra parte, la disposición electoral también dejará sin efecto los comicios internos en las localidades en la que “todos los partidos, confederaciones o alianzas electorales transitorias participantes de la elección hayan presentado una lista única de candidatos cada uno de ellos”.
De acuerdo a los números a los que accedió La Capital, de los 2.249.353 ciudadanos en condiciones de votar en todo el territorio provincial, 463.474 ciudadanos -pertenecientes a las 270 localidades donde habrá lista única- no estarán obligados a participar de los comicios de agosto. Mientras que 1.785.879 intervendrán en las internas partidarias en Rosario, Santa Fe y en las grandes ciudades como Rafaela, Reconquista, Venado Tuerto y Villa Gobernador Gálvez, por citar algunas de con mayor densidad poblacional.
En la Cámara de Diputados se reiteró ayer la discusión planteada en el Senado, donde el socialismo casi en soledad -únicamente desde el reutemismo se abstuvieron Jorge Cura y Liliana Meotto, mientras que Danilo Kilibarda decidió votar en contra de la norma de excepción- reafirmó su postura contraria a una decisión de este tipo por considerarla anticonstitucional, entendiendo que se están modificando las reglas de juego cuando ya está en marcha el proceso electoral. Añadieron que una medida de excepción como la votada constituye un nefasto antecedente, mucho más peligrosa que una reforma a la propia ley.
Iniciativas dejadas de lado
Junto a esta media sanción del Senado también se dejaron de lado dos proyectos. Uno del demoprogresista Gabriel Real, que proponen la reforma de la ley en varios artículos y rechaza la suspensión en forma excepcional; y el otro del radical Oscar Ritter, en igual sentido.
De todas maneras, a pesar de que el PDP a través de Real dejó sentada su posición contraria a una norma de excepción de estas características (porque “a partir de ahora esta medida se puede reiterar de acuerdo a las conveniencias electorales”, tras calificar a la actual ley electoral de “mamarracho”).
Anticipó que votarían por la resolución de excepción “porque no se puede admitir un atentado a la racionalidad como el que se iba a cometer”.
Por su parte, el oficialismo, a través de Mario Lacava, expresó que no resulta racional someter a miles de santafesinos a una votación cuando no existe competencia electoral, y que es justamente esta norma de excepción, sin necesidad “de meter mano en la ley electoral”, lo que permitirá luego de los comicios “el análisis sereno y con el tiempo necesario de todas las reformas que sean necesario realiza a la norma que por primera vez se aplicará en las elecciones del 7 de agosto”.
La noticia caerá como un bálsamo en las casi 300 localidades en las que se presentaron listas únicas. Desde numerosos pueblos se comunicaron en los últimos días con este diario tratando de obtener precisiones sobre una cuestión que resultaba a todas luces polémica: ¿para qué concurrir a las urnas obligatoriamente si no había opciones que elegir?
Ayer, la Legislatura santafesina decidió modificar su posición original y casi 500 mil santafesinos quedaron librados del compromiso.
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