CASI DOS MILLONES DE CHICOS TRABAJAN EN LA ARGENTINA
En 1995, según el estudio de UNICEF, había 250 mil niños y niñas trabajando en el país, pero esa cantidad saltó a un millón y medio en 2002, sumando la categoría de labores domésticas.
En la actualidad, las estimaciones ajustadas por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación aseguran que la cifra llegaría a 1.900.000.
Los números son considerados “alarmantes” por los especialistas y entre los factores que fomentan el trabajo infantil se encuentran: la pobreza, la marginación y las pautas culturales.
Las tareas, además de las que realizan en el hogar, pueden ser diversas: obreros en mercados de abasto, industria del calzado, fábricas de helados, ladrilleras, tareas de horticultura, recolectores de basura, mendigos, limpiavidrios, o víctimas de la pornografía o explotación sexual comercial.
A partir de esta realidad, en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, comenzó a reunirse en agosto pasado la Comisión Provincial para Prevención y Erradicación Progresiva del Trabajo Infantil (COPRETI).
La entidad está conformada por representantes de Organismos Gubernamentales de la Provincia, bajo la presidencia del ministro de Trabajo bonaerense, Roberto Mouillerón.
El organismo prevé brindar también participación a entidades gremiales, asociaciones de empleadores, ONG y universidades.
En este marco, entre el 15 y 16 de noviembre, se llevará a cabo una serie de jornadas de capacitación vinculadas al “Programa de Formación e Información Sistemática de Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil”.
Según informó el Ministerio de Trabajo provincial, el programa tiene como objetivo “revalorizar el rol de la inspección de trabajo en la prevención y erradicación del trabajo infantil”.
Este programa se desarrolla en doce provincias, incluyendo Buenos Aires, con la cooperación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), auspiciado por la Provincia y coordinado por el Ministerio de Trabajo de la Nación.
Además de Buenos Aires, las provincias seleccionadas para desarrollar el programa son: Catamarca, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Misiones, Neuquén, Tucumán, Río Negro, Mendoza y la ciudad Autónoma de Buenos Aires.
“Históricamente, el trabajo infantil estaba radicado en las zonas rurales, donde los chicos realizaban tareas que demandaban un gran esfuerzo físico y largas jornadas. En la actualidad, esa particularidad cambió”, señaló la cartera provincial.
Agregó que “en términos comparativos, hoy el crecimiento está asentado en las ciudades”.
“Cuando se habla de trabajo infantil urbano, se incluye a los chicos que trabajan en la calle y también a los que realizan tareas en su casa, quienes tienen una fuerte responsabilidad en la familia para sostener una estructura que permita a sus padres tener un trabajo rentado fuera del hogar”, añadió.
Además, lo preocupante es que “entre los chicos que trabajan, aumenta considerablemente la deserción escolar y sube sin atenuantes la exposición a enfermedades, accidentes, lesiones y abusos físicos y psicológicos”.
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