CASO BELSUNCE: EL FISCAL MOLINA PICO ACUSÓ EL JUEZ DE "OBSTRUIR" LA CAUSA
La causa por el crimen de María Marta García Belsunce sumó hoy un nuevo capítulo. El fiscal que investiga el caso, Diego Molina Pico, acusó al juez de la causa de “obstruir el progreso” de la investigación por no resolver el pedido de elevación a juicio de Carlos Carrascosa -el marido de la mujer asesinada- y de otros imputados.
El fiscal también pidió a los camaristas de San Isidro que “intervengan” para que pongan fin a lo que calificó como una “aberración jurídica violatoria de la ley”.
Esta no es la primera vez que el juez y el fiscal de la causa se enfrentan. En enero, Molina Pico presentó otro escrito en el que acusó al magistrado de ser “parcial” y de “parar la investigación” para favorecer a los imputados. En esa ocasión, el fiscal cuestionó a Barroetaveña porque dudó acerca de la validez de una pericia que indicaba que se había puesto pegamento en la cabeza de la mujer para ocultar los balazos y aceptó que se demore una pericia de ADN que deben hacerse los familiares para comparar su sangre con la encontrada en la casa.
En el pedido de elevación a juicio -en el que se solicita que se envíe a debate oral a Carlos Carrascosa como autor del homicidio y a ocho personas más, por encubrimiento- Molina Pico sostiene que el móvil del crimen tiene que ver con una pelea por actividades de narcolavado relacionadas con el Cartel de Juárez.
Para el fiscal, María Marta conocía secretos de manejos financieros ilegales en su entorno y fue esa información la que la dejó en medio de una disputa mortal. Lo que todavía el funcionario judicial no sabe es si la mujer fue asesinada porque pensaba revelar algo o porque se oponía a algún tipo de operación ilegal.
Molina Pico analizó un grupo de empresas relacionadas con el entorno de la mujer y apuntó sus sospechas hacia el Banco General de Negocios (BGN), de los hermanos Rohm, con la que Carrascosa y otros sospechosos, como Binello, Bártoli y “Pichi” Taylor, tuvieron una estrecha relación.
Molina Pico puso la lupa en unos giros bancarios que realizó María Marta durante la época del “corralito”. En diciembre de 2001, la mujer traspasó dinero de su cuenta local al Northern Trust Intl. Bank de Nueva York, cuando estas operaciones ya no podían hacerse.
Pero otra cosa llamó la atención del fiscal. Una semana después del crimen, Carrascosa llamó al mismo operador financiero, apodado “Bicho”, cuyo número telefónico figuraba en la agenda de María Marta. “Bicho”, según Molina Pico, es Vicente Fernández Ocampo, quien trabajaba en “Exprinter”, el actual Banco Banex.
Además de comunicarse con Carrascosa y María Marta, Fernández Ocampo se habría comunicado con Binello diez días antes del asesinato. El fiscal afirma que Fernández Ocampo trabajó para el BGN y que tenía vínculos muy estrechos con el esposo de Nora Taylor, Michael Taylor, y con su suegro, Rodolfo Hamilton Taylor.
En tanto, la relación con el Cartel de Juárez surge del vínculo entre Nicolás Di Tullio y Laura Burgués, hermana de Nora Taylor. Molina Pico sostiene que plata del Cartel fue lavada a través del BGN.
María Marta García Belsunce apareció muerta en su casa del country Carmel el 27 de octubre de 2002. Al día siguiente, fue enterrada en el cementerio de la Recoleta con un certificado de defunción que contenía datos falsos. El 2 de diciembre, el fiscal Molina Pico ordenó exhumar el cuerpo luego de tomarle declaración a los médicos que concurrieron al country. El caso se conoció recién el 11 de diciembre.
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