CASO DUARTE: OTRO AGENTE LIBERADO
Esta semana se conoció el cese de prisión para Miguel Ángel Martínez, uno de los policías condenados por el delito de “imposición de torturas en concurso real con homicidio”. Estaba alojado en una comisaría de Rosario junto a Juan Daniel Tosolini, el único de los tres que de momento habría cumplido la condena.
Tosolini salió a la calle a comienzos de octubre al cumplir una condena de 10 años de prisión. Esto fue posible ya que parte del tiempo en que estuvo detenido rigió la ley del dos por uno, computándosele por cada año el doble de la purga.
Si bien Miguel Ángel Martínez recuperó su libertad la semana pasada, éste no ha cumplido condena. Actualmente se encuentra bajo “cese de prisión” esperando el trámite administrativo que determine su “libertad condicional”.
A propósito de la liberación, su abogado defensor, el Dr. Bernárdez Varela, dijo que “ha cumplido en prisión preventiva el tiempo que era preciso para gozar de la liberad condicional. Próximamente el cese de prisión se convertirá en libertad condicional”.
Estas declaraciones fueron posibles luego de que la Sala IV de la Cámara Penal de Apelación impugnara parcialmente la sentencia del juzgado a cargo del Dr. Luis Malfante. Los camaristas cambiaron la calificación de los delitos que se les imputaba a los tres condenados y, de ese modo, la sentencia a cadena perpetua se transformó en tres condenas que iban de los 10 a los 15 años de cárcel para los policías. Los abogados defensores estaban en lo cierto cuando por el mes de septiembre intuían los beneficios que la ley del dos por uno le otorgaría a cada uno de sus clientes una vez cambiada la calificación por la Sala IV.
El tercer policía es Diego Alberto Albarenque y su pena iguala a la de Martínez, por lo que se supone que, de no haber sido liberado, estaría pronto a serlo. Al cierre de esta edición, El Litoral no pudo dar con su abogado para obtener precisiones al respecto.
Recurso
Consultado el abogado de Juan Daniel Tosolini se pudo conocer que hay un recurso de inconstitucionalidad interpuesto que no discute la calificación del juez, sino que plantea directamente que el imputado no participó en los hechos. El Dr. Carlos Parodi explicó que “mi defendido nunca pudo ser imputado porque no estaba en el lugar de los hechos”.
Las consecuencias del caso Duarte produjeron una explosión en el interior de las fuerzas policiales, a tal punto que, luego de su muerte, la División Robos y Hurtos -dependencia policial en la que se produjeron los hechos- fue disuelta.
El 20 de abril de 1998 Duarte fue detenido luego de perpetrar un asalto a un repartidor. En el momento de la actuación policial estaba armado, tenía en su poder los elementos sustraídos y había sido observado por algunos testigos que podrían haberlo reconocido como el autor del robo. Sin embargo, fue golpeado hasta quedar inconsciente y posteriormente colgado para simular un suicidio dentro de las instalaciones de la fuerza.
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