CASO GARCÍA BELSUNCE: CINCO ACUSADOS APELARON EL JUICIO
Tres familiares y dos amigos de María Marta García Belsunce apelaron hoy la decisión judicial de ser sometidos a juicio oral acusados de encubrir el crimen de la socióloga, por lo que será la Cámara de San Isidro la que resuelva si el caso debe llegar a debate o no.
El abogado Alejandro Novak, que representa al cuñado de María Marta, Guillermo Bároli; al padrastro, Constantino Hurtig, y al medio hermano, Juan Carlos “John” Hurtig, informó a Télam que esta mañana apeló de la elevación a juicio oral.
Los argumentos de la apelación se basaron en las deficiencias que a juicio de la defensa tuvo la investigación realizada por el fiscal Diego Molina Pico y que, a su criterio, dejan en evidencia que la causa no está en condiciones de llegar al debate.
La defensa cuestionó el hecho de que, al requerir la elevación a juicio, el fiscal solicitó que el viudo Carlos Carrascosa sea juzgado por el delito de homicidio calificado o, alternativamente, por el de encubrimiento.
Esa posición es para el defensor Novak contradictoria, ya que no está claro si en la causa el viudo aparece como autor o encubridor y, por ende, cuál es la posición de sus defendidos, a quienes también se acusa de encubrir el asesinato.
La apelación de esa defensa se sumó a las presentadas por otros acusados, Sergio Binello y Nora “Pichi” Burgues de Taylor, vecinos y amigos de la socióloga y también procesados como encubridores, según informaron a Télam fuentes vinculadas a la causa.
Las defensas presentaron los recursos ante el juez de Garantías de San Isidro Diego Martínez -que reemplaza al ascendido a camarista Diego Barroetaveña-, quien elevará en las próximas horas a la Cámara de Apelaciones y Garantías de ese distrito.
Por tal motivo serán los integrantes de la Sala I de esa Cámara quienes resuelvan si hacen o no lugar a los planteos defensistas: es decir si revocan la decisión de que el caso sea sometido a juicio o si, como se estima, ratifican la decisión y sortean un tribunal oral para que fije fecha de inicio.
En tanto, el viernes último Carrascosa manifestó a la Justicia de San Isidro su decisión de no apelar la elevación a juicio oral.
En una carta de dos carillas escritas en primera persona, Carrascosa manifestó su interés en que el juicio se realice cuanto antes para poder demostrar su inocencia.
En ese escrito, el viudo criticó además en duros términos la investigación del fiscal Molina Pico y advirtió que no descansará hasta averiguar quién mató a su esposa y lograr su condena.
Los defensores del viudo, Alberto Cafetzoglus y Hernán Ferrari, intentarán descalificar punto por punto los fundamentos de la elevación a juicio.
Tampoco apeló la elevación a juicio el abogado Gabriel Becker, defensor del médico Juan Gauvry Gordon, el primero en llegar a la casa y asistir a la socióloga hallada muerta en la bañadera.
Ese médico, que pertenecía a la empresa Paramedic, fue quien dijo a los familiares -y luego declaró en la causa-, que María Marta había muerto al golpear su cabeza contra los grifos de la bañadera, lo que le provocó pérdida de masa encefálica.
Gauvry Gordon fue para la familia de la víctima el responsable de que creyeran que la socióloga había muerto en un accidente doméstico, mientras que para el fiscal fue un encubridor.
Becker dijo a Télam que, tras conversar con su cliente, decidió no apelar, ya que tiene “interés en llegar al debate lo antes posible y demostrar su inocencia”.
“No queremos seguir dilatando el curso del proceso y tenenos interés en llegar rápidamente a juicio”, aseguró Bécker.
Respecto de la masajista Beatriz Michelini, también acusada de encubrimiento, las fuentes de la causa dijeron a Télam que el abogado Eduardo Ludueña evaluaba apelar la elevación a juicio, aunque hasta este mediodía no la había presentado.
La serie de presentaciones se realizaron luego de que el martes último el juez Martínez, a casi tres tres años del crimen, elevó la causa a juicio con Carrascosa como único acusado del delito de “homicidio calificado”, por el que, se ser hallado culpable, podría ser condenado a reclusión perpetua.
Es que para el fiscal Carrascosa fue quien el 27 de octubre del 2002 mató de seis balazos en la cabeza en su casa del Carmel Country Club de Pilar a su esposa, en medio de una pelea por motivos económicos vinculados a un cartel mexicano de drogas.
Para Molina Pico nada tuvo que ver en el crimen el vecino del country Carmel Nicolás Pachelo, a quien la familia considera el autor material del crimen en connivencia con vigiladores privados.
Según el fiscal existieron numerosos encubridores del crimen.
Además de a Bártoli, Binello, Burgues de Tylor, y Hurtig padre e hijo, el fiscal acusó por el mismo delito al hermano de la socióloga, Horacio García Belsunce, a la masajista Michelini y al médico de emergencias Juan Gauvry Gordon.
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