CASO JUÁREZ: DECLARARON LOS DOS JÓVENES DETENIDOS
La investigación judicial referida al asesinato de Jorge Juárez -el estudiante de San Cristóbal que apareció estrangulado en su casa de barrio Sargento Cabral el 7 de este mes- parece encaminada a la resolución del caso. De hecho, según trascendió de fuentes ligadas con la causa, los dos jóvenes detenidos por la policía reconocieron ante el juez de Instrucción Dardo Rosciani haber tenido participación en los hechos, aunque insistieron en que su intención no era matarlo, sino golpearlo para poder robarle sus pertenencias.
Ésta es la misma versión que dieron en un primer momento ante la policía. Como se recordará, todo lo robado aquella noche apareció en la casa de estos dos jóvenes que cayeron en manos policiales porque, poco después del homicidio, utilizaron un teléfono celular de la víctima.
Los dos detenidos confirmaron, además, que llegaron a la casa de Juárez, luego de pactar con él un encuentro ocasional, y negaron las versiones que dejaban entrever la posibilidad de que aquella noche hubiera estado presente otra persona en el domicilio.
Más allá del testimonio de los detenidos, el juez Rosciani tendría decidido convocar a declarar a algunos testigos como para delinear ciertos detalles relacionados con los hechos que se produjeron aquella noche.
Tal como lo adelantara El Litoral, un celular se convirtió en la llave que permitió a los investigadores dar con los ahora detenidos.
El lunes 7 de este mes, poco después de abandonar la casa de Juárez, estos dos jóvenes vendieron el celular de la víctima a un estudiante que utilizó el aparato y realizó distintas llamadas. A la policía le demandó varios días dar con el nuevo propietario del celular, hasta que finalmente pudo localizarlo.
Al rastrear las llamadas previas, detectaron una comunicación realizada apenas una hora después del asesinato de Juárez, cuando aún los sospechosos no se habían desprendido del aparato.
Los investigadores detectaron a la persona que había recibido aquella llamada y se presentaron en su domicilio. Así supieron quién había sido el autor de aquel llamado, por lo que, poco a poco, fueron tomando forma los eslabones que llevarían directamente a los imputados.
Cuando la policía llegó a la vivienda del autor de aquella comunicación telefónica, abrió la puerta un joven que tenía puestas las zapatillas de Jorge Juárez. Luego, aparecieron los otros elementos robados aquella noche.
Cuando se les preguntó por qué abandonaron el automóvil de la víctima cerca de la subcomisaría séptima de barrio El Pozo, respondieron que tomaron esa decisión con la idea de despistar a los investigadores.
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