CASO JUÁREZ: LAS VERSIONES Y EL HERMETISMO POLICIAL
“No tenemos otra cosa, ninguna novedad”, dijo una fuente consultada hoy en relación con la investigación dirigida a individualizar y dar captura a los asesinos del joven estudiante de derecho Jorge Juárez.
“Sólo sabemos de algunos procedimientos en busca de pruebas, pero desconocemos cuáles fueron los resultados”, agregó esa misma fuente oficiosa para, a renglón seguido, dar a entender que esas diligencias se practicaron en Santa Fe y distritos aledaños en presencia del juez de la causa.
Que sea de conocimiento público, desde la mañana del lunes al día de hoy, la investigación del crimen consumado durante el último fin de semana en la casa de calle República de Siria al 4500 no dio otro resultado que el hallazgo del automóvil robado a la víctima.
La aparición del VW gol de color rojo junto al muro trasero de la subcomisaría 7a., -casi al mismo momento que se tenía noticia del presunto suicidio, por ahorcamiento, de un joven adicto adentro de esa dependencia-, es el único dato confirmado por el momento.
Mientras tanto, las versiones que circulan entre vecinos y allegados a la víctima sugieren que Juárez -también muerto por estrangulamiento-, pudo haber sido atacado por dos o tres personas entre las dos y las siete de la mañana del lunes, luego de tomar una ducha.
Además, se fortalece la idea del robo como móvil del crimen desde que sus conocidos insisten en destacar la faltante de un televisor, un equipo de sonido, dos teléfonos celulares y la suma de 30 pesos.
Curioso resulta el dato de los 450 pesos que habrían estado en un sitio de fácil acceso y que no fueran tocados por los delincuentes. Como curioso resulta también que junto a los vasos y colillas de cigarrillos fueran hallados -esto indican algunas versiones- vestigios de lo que podría ser picadura de marihuana.
Sobre este punto conviene aclarar que es opinión coincidente de los vecinos de Juárez que, tanto él como los demás jóvenes que habitaban la casa de calle República de Siria, tenían un comportamiento ejemplar, ya que no consumían bebidas alcohólicas, no realizaban reuniones escandalosas y jamás en tres años dieron un solo motivo de queja.
Las interpretaciones acerca de este complejo asunto son tantas como tantas las especies circulantes, pero existen ciertas coincidencias, por ejemplo: que entre los asesinos hay una mujer, que la víctima fue sorprendida cuando estaba desnuda y en estado de indefensión, que entonces le asestaron un primer golpe en la cabeza y que, antes de estrangularlo, lo sometieron a un castigo brutal.
También está a la vista que quien eligió la dársena de la Torre 3 en el barrio El Pozo -o lo que es igual-, la parte trasera de la subcomisaría 7a. para abandonar el auto de Juárez, no pudo haber elegido mejor sitio para disimular esa maniobra nocturna, con lo que se puede arriesgar que éste conoce a ese vecindario como el interior de su propia casa.
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