CASO MALVINO: ASOMBRO POR LOS DICHOS DE UN TESTIGO
Aquí, el testimonio sorprendió y asombró a algunos, porque, según dicen, de los siete jóvenes correntinos que fueron de vacaciones a Ferrugem y estarían involucrados en el homicidio de Malvino, Pozo (h.) parecía el más tranquilo del grupo.
“La noticia sorprendió. Pero todo puede ser. De la noche a la mañana, la persona más tranquila, se puede convertir en la más peligrosa”, dijo el jefe de seguridad de un boliche de la costanera correntina.
Los otros jóvenes correntinos que estarían involucrados en el homicidio de Malvino, de 21 años, son los hermanos Eduardo y Lautaro Braun Billinghurst, Andrés Gallino, Gonzalo Marasco, Francisco Méndez y Germán Braillard Poccard.
Pozo (h.), según correntinos
Según cuentan en la noche correntina, Pozo (h.), hijo del subsecretario de Turismo provincial, era la persona que calmaba a sus amigos cuando éstos se peleaban en la calle.
“El era el único del grupo que separaba e intentaba terminar con los disturbios que provocaban los demás chicos”, contó un patovica que dijo presenciar varias peleas protagonizadas por los jóvenes correntinos que estuvieron de vacaciones en enero último, en Ferrugem.
La testigo, una joven argentina de 20 años, que habría reconocido a Pozo (h.) estuvo en Ferrugem la madrugada del 19 de enero pasado, cuando Malvino fue atacado y golpeado. Declaró en la causa el 15 de este mes. Viajó a Brasil especialmente para su presentación testimonial. Fue acompañada por otra chica, también de 20 años.
Ambas jóvenes, según fuentes con acceso al expediente, también habrían involucrado en el ataque contra Malvino a Gallino.
Las fuentes consultadas agregaron que en su testimonio las dos chicas dijeron que Gallino fue quien había comenzado la agresión con Malvino.
Diferencia
A diferencia de lo que pasa con Pozo (h.), aquí no sorprende que los hermanos Braun Billinghurst estén implicados en una pelea. “Ellos fueron protagonistas de varias grescas que todo el mundo recuerda”, dijo el jefe de seguridad de una disco, consultado por LA NACION.
Días atrás, el patovica se encontró con el menor de los Braun Billinghurst, Eduardo, en el boliche donde trabaja. “Lo agarré del brazo y bien claro le dije que no quería líos y que se portara bien. El me contestó que había entrado para buscar a unos amigos. Así fue: estuvo sólo unos minutos y se fue. Eso sí: pagó la entrada como cualquier hijo de vecino”, dijo el custodio.
Eduardo Braun Billinghurst, según testimonios de personas que estuvieron en el lugar donde cayó desvanecido Malvino, sería el joven que le habría arrojado la piedra de 17 kilos en la zona abdominal a la víctima.
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