CASO MALVINO: ESTA SEMANA DECLARARÍAN LOS ACUSADOS
Así lo informaron ayer a LA NACION importantes investigadores locales. Para ese entonces está dispuesto que llegue a esta ciudad, según confiaron autoridades judiciales, una comisión de la Interpol Buenos Aires que traerá el cuestionario redactado por la justicia brasileña para que se tomen testimonios a aquellos que deban aclarar su actuación en la gresca que terminó con el asesinato del joven Malvino.
Todavía se desconocen el contenido del interrogatorio y si se tratará de una simple declaración testimonial o de una indagatoria, con carácter más comprometedor para el implicado. Tampoco trascendió aún si las preguntas que deberá formular a los siete jóvenes el juez federal de Corrientes, Carlos Soto Dávila, serán comunes a todos los citados o se agregarán algunas destinadas a los sospechosos cuya situación resulta hoy más comprometida. El magistrado federal no puede en esta causa agregar preguntas propias que podrían surgir mientras se toman los testimonios, sino que su función está limitada por el cuestionario emitido en Brasil. Los representantes judiciales brasileños sí podrán agregar preguntas que aparezcan durante las declaraciones de los citados.
Según explicaron las autoridades judiciales del departamento brasileño de Santa Catarina, la intención es que las personas citadas se presenten en sus tribunales. Pero fuentes judiciales argentinas afirman que el testimonio puede ser tomado por la justicia federal argentina por acuerdos firmados con Brasil para la instrucción de las causas penales.
Todos aquí están convencidos de que las declaraciones se tomarán en el juzgado federal de Corrientes, a cargo de Carlos Soto Dávila. Y esa afirmación se refuerza con el hecho de que se espera que la comisión judicial brasileña se instale en esta ciudad.
Si bien la justicia brasileña aseguró anteayer que se habían enviado los exhortos para solicitar testimonio de los siete muchachos correntinos, los trámites naturales que sigue todo expediente demoran su llegada. La delegación de la Policía Federal en Corrientes será la primera en recibir esos trámites aquí, a través de una comisión de Interpol Buenos Aires, para luego derivarlos a Soto Dávila.
Quienes sean citados por la Justicia pueden negarse a declarar, pero por las palabras que LA NACION tomó de familiares de los muchachos señalados públicamente en las últimas dos semanas, varios de ellos se prestarán a responder los interrogantes en espera de que su situación particular se aclare.
En esa posición estarían, al menos, Gonzalo Marasco y Germán Braillard Poccard. Desde Brasil, Juan Carlos García Dietze, el abogado de la víctima, apunta principalmente a los hermanos Lautaro y Eduardo Braun Billinghurst. Se desconoce cuál será la actitud de éstos frente al citado cuestionario, ya que la familia se recluyó en el interior de esta provincia y su abogado, Nelson Pesoa, se niega en forma terminante a tomar contacto con la prensa.
La infidencia profesional vale en esta oportunidad para reflejar el clima en la preparación de la defensa de los Braun Billinghurst. Sus padres dieron a conocer, a través de LA NACION, una carta con explicaciones sobre la vida de sus hijos, pero inmediatamente después de eso pasaron al silencio. Su abogado parece optar por el mismo camino ante las consultas.
Se recuerda que en el comienzo de este caso, cuando empezaron a mencionarse los nombres de los jóvenes correntinos como potenciales sospechosos en el crimen de Ariel Malvino, la familia Braun Billinghurst contaba con otro letrado, Jorge Buonpadre, que se inclinó por una estrategia de mayor comunicación pública.
Así había dicho a Radio Sudamericana que “los chicos harán una presentación espontánea ante la justicia de Brasil, lo que facilitará y acelerará los trámites legales”. Fue ésa su última declaración como abogado de esa familia.
Además de los ya mencionados, figurarían entre las personas por citar Andrés Gallino, Francisco Méndez y Horacio Pozo, cuyo padre es subsecretario de Turismo provincial.
Pese a la incertidumbre judicial que vive en estos días por la causa que podría involucrar a su hijo, Pozo es posiblemente el padre que más se deja ver manteniendo sus actividades normales, como reunirse con otros políticos en el café del hotel Guaraní y participar de la inauguración del carnaval.
En la noche del sábado, el locutor del corsódromo local no dejó pasar la ocasión de dar las gracias ante miles de personas al trabajo de Pozo para impulsar la fiesta del carnaval.
Fuentes políticas confían -y cruzan los dedos, por las dudas- en que todos los citados se presentarán a declarar sin necesidad de usar la fuerza pública. Como aún no están involucrados de manera oficial en ninguna causa para la justicia argentina, estos jóvenes no tienen un seguimiento policial para evitar alguna posible fuga al cercano Paraguay. De todas maneras, las autoridades afirman que tienen conocimiento de la ubicación de cada uno.
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