CASO ORSOMARSO: “LA PROVINCIA ESTÁ BAJO SECUESTRO”, DIJO SOLÁ
La Provincia está bajo secuestro”. El gobernador Felipe Solá apeló a este dramático diagnóstico sobre la seguridad pública en el conurbano para referirse a las tres semanas de cautiverio que lleva el agenciero Luis Orsomarso.
Solá señaló que el carácter “cautivo” de la Provincia permanecerá hasta la aparición del concesionario de autos de Ituzaingó. También comprometió la participación institucional en el esclarecimiento de ese secuestro extorsivo y de otros conocidos en los últimos días.
“Quiero decir que mientras haya alguien secuestrado en la Provincia podemos tener muchas preocupaciones pero la central siempre va a ser ésa”, destacó.
“De todos modos, que haya un secuestro en el Gran Buenos Aires, que tiene millones de habitantes, no es porque esté fallando (el sistema de seguridad) sino porque todavía hay mucha delincuencia”, aclaró el gobernador. Estas declaraciones las hizo ayer en la inauguración de una cooperativa de trabajo en San Martín. En una conferencia en la que casi íntegramente se refirió a la seguridad provincial, Solá respaldó la tarea del ministro de Seguridad, León Arslanián y aseguró que no habrá “cambios en la política de ese sector”.
“Los resultados dependen de las situaciones y si nosotros notáramos una circunstancia atribuible a fallas nuestras, en casos como estos tan graves, cambiaríamos lo que tenemos que cambiar”, respondió. No obstante, advirtió que su gobierno no actuará “espasmódicamente”.
En la gobierno bonaerense admiten “preocupación” por el incremento de secuestros exprés y atribuyen estos casos a “integrantes de bandas desarticuladas que se rearmaron”.
También ayer, después de un acto realizado en la Casa Rosada, Solá manifestó a la prensa que no había conversado con el presidente Néstor Kirchner sobre estos temas, aunque no descarta una reunión pronto.
Orsomarso, de 37 años, fue capturado la tarde del 8 de junio por personas que entraron a su agencia de venta de autos en Ituzaingó. Los secuestradores entraron disfrazados de policías, y se lo llevaron en un auto, después de atar a dos de los empleados.
Si bien en un principio la causa fue caratulada “robo y privación ilegítima de la libertad”, luego de que la familia recibiera un llamado para pedir rescate fue recalificada como “secuestro extorsivo”. Los familiares de la víctima pagaron 80.000 pesos pero se presume que ese dinero fue robado por otros delincuentes que no estaban vinculados al secuestro. Ahora los padres de la víctima esperan una nueva llamada.
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