CASO PERALTA: LA FAMILIA DENUNCIÓ INACCIÓN POLICIAL
La madre de Diego Peralta, el chico asesinado tras ser secuestrado en la localidad bonaerense de El Jagüel, denunció ayer, al cumplirse dos años del crimen, que duda que se esté buscando al prófugo de la causa porque es hijo de un policía y pidió que se acelere el juicio oral a los seis detenidos por el caso.
Emilse Peralta comentó que el único prófugo de la causa “es Garzón de apellido, hijo de un policía que trabaja en Tres Arroyos”, aseguró la mujer.
La madre de Diego se refirió de esta manera a Ramón Pipi Garzón, quien de acuerdo con la investigación participó junto a otros dos hombres en el asesinato del chico en una tosquera de Ezpeleta.
Gran cantidad de personas se dieron cita ayer por la tarde en la estación El Jagüel, ubicada sobre la ruta 205, en el partido bonaerense de Esteban Echeverría, para pedir que la Justicia acelere los tiempos para llevar a juicio oral y público a los seis detenidos acusados del secuestro y asesinato del joven.
“Cuando se presente el juicio van a saltar muchas cosas que he ido guardando hasta ese día, porque hay cosas que yo no puedo decir para no entorpecer la causa y la investigación”, dijo la madre de la víctima.
El sábado último, los familiares de Peralta habían pedido, mediante una carta pública, que a dos años del crimen se acelere el juicio oral contra los acusados, criticaron al juez de la causa y también al Estado por la inseguridad y por no terminar con los secuestradores.
Emilse Peralta envió a la agenciaTélam la carta abierta con el propósito de difundir el estado actual de la causa por el crimen de su hijo.
Diego Peralta, de 17 años, fue secuestrado el 5 de julio de 2002 en la localidad bonaerense de El Jagüel, partido de Esteban Echeverría, por un grupo de delincuentes que detuvo el remís en el que el chico viajaba rumbo al colegio.
Sus captores pidieron en un principio 200 mil dólares de rescate, pero su familia sólo pudo reunir dos mil dólares y nueve mil pesos.
El rescate se pagó el 20 de julio de 2002, cuando Diego ya estaba muerto, ya que, según la investigación, lo mataron al tercer día de cautiverio.
El cadáver apareció el 12 de agosto de ese año, 38 días después del secuestro, en una tosquera de Ezpeleta. El chico murió de 10 puñaladas aplicadas con un cuchillo de cocina cuando estaba sedado, según la autopsia.
Por el caso se encuentran detenidos, procesados y a la espera de un juicio oral, ocho personas: el remisero Fermín Amarilla, Lauro Chino Shimabicuru, Rosa La Gorda Pistillo Pereyra, Enrique Alberto Bati Báez, José Pablo García, Marcelo Chelo Cejas (confesó), César Rotella y David Esteban Chaca Pereyra, los dos últimos acusados de ser, junto al prófugo Garzón, quienes apuñalaron al joven.
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