Caso Rocío: la escuela se defiende de las acusaciones
Directivos de la institución educativa a la que concurría la joven con síndrome de Down, cuyos familiares denunciaron que fue abusada, solicitaron que la Justicia avance sobre su entorno.
El caso de Rocío, la joven con síndrome de down que cursa un embarazo de cinco meses y cuyos familiares denunciaron que fue consecuencia de una violación, llegó a los medios nacionales. La hermana de Rocío, Marianela Villaverde, relató los temores de la familia que indican que el abuso sexual habría ocurrido en el establecimiento educativo al que concurría Rocío. Se trata de la escuela Sara Faisal, ubicada en J.J. Paso y Urquiza, en barrio Sur.
Tras la amplia exposición que tuvo el caso, la Comisión Directiva de la Asociación Femenina de Profesionales, que representa a las máximas autoridades del establecimiento emitieron un comunicado en el cual respondieron las acusaciones y dijeron que si bien todos los docentes de la institución se pusieron a disposición de la Justicia, también esperan que la investigación avance sobre el entorno familiar de Rocío.
El comunicado tiene fecha del viernes, y en él, los integrantes de la escuela especial Nº 1.429 cuentan que tomaron conocimiento de la existencia de la denuncia por abuso sexual a Rocío en diciembre pasado pero aclaran que hasta ayer mismo, no había ninguna imputación de delito. Es decir, que la Justicia penal santafesina aún no acusó a nadie por el hecho: “En consecuencia, no existe certeza ni manifestación de la Justicia de que este lamentable hecho haya sido cometido por un docente dentro o fuera del establecimiento educativo, prueba de ello es que la investigación judicial se dirige hacia todos los ámbitos de cotidianeidad de la alumna, entre ellos su núcleo familiar”.
Además, negaron que la denuncia hable sobre coacción de docentes sobre alumnos para la realización de prácticas sexuales. “Y menos cierto aún es que ello haya sido comprobado por una pericia médica. Tales expresiones se constituyen en manifestaciones susceptibles de ser encuadradas en responsabilidades civiles y penales”, agrega el escrito. En esta línea, indicaron que desde que se hicieron eco de la denuncia, el colegio se puso a disposición de la fiscal Milagros Parodi, quien lleva adelante la investigación, aportando todos los datos y documentación necesaria a través de los abogados del estudio jurídico Alfonso.
En silencio
Una de las colaboraciones claves a las que se refiere el comunicado es a las extracciones de sangre que se realizaron los docentes mencionado en la denuncia de la familia para que pueda efectuarse los análisis de ADN correspondientes cuando nazca el bebé. La familia de Rocío también había cuestionado duramente el silencio que había mantenido la institución educativa y acusaron a los directivo y a los docentes de encubrimiento.
El escrito también responde a esa recriminación: “el silencio hasta hoy mantenido no constituye en modo alguno encubrimiento. El silencio ha sido por respeto a la familia y a la Justicia, que en definitiva es quien debe investigar y llegar a la verdad, haciendo caer el peso de la ley al verdadero responsable”. El parte de prensa finaliza con una nueva proclamación de preocupación por Rocío y el acompañamiento a la familia en la búsqueda de la verdad.
Episodios de angustia
Mariela Villaverde, de 32 años, es la hermana de Rocío y quien lleva adelante este reclamo de justicia. La joven dijo que a fines del año pasado percibió cambios en el comportamiento de Rocío, quien dejó de jugar con las muñecas y comenzó a tener crisis de angustia, llanto y desconcierto, para luego constatar que estaba embarazada.
Mariela expresó que, a pesar de la desgracia, Rocío está feliz con el bebé y seguirá adelante con la gestación. “Ella tuvo que madurar de golpe con todo esto. Estaba en su mundo de juegos, con muñecas y ositos. Ahora se toca la panza, y es un cachetazo que le da al mundo. Ama a su bebé. Y sabe perfectamente que la criatura llegó porque le hicieron daño. Tuvo muchísimas crisis, episodios de profunda angustia, y no sabíamos por qué. Era porque la abusaban en su escuela. Mi hermana empezó a contar lo que pasaba en la institución cuando le dijimos que ya no iría nunca más”, indicó.
“Tenía miedo. La aislaban para amenazarla, sujetarla y violarla. Todo este horror ocurrió durante el ciclo lectivo del año pasado. Se aprovechaban de su vulnerabilidad”, agregó.
Presentación en Fiscalía
En tanto, el fiscal Ricardo Fessia dijo ayer que “la familia realizó una presentación irregular en la Fiscalía al enterarse de que la joven presentaba un embarazo avanzado y estimó que podría dar a luz en abril próximo”.
Tras afirmar que “la adolescente no tiene una buena expresión con gente desconocida y por consiguiente en la declaración no se pudo lograr mucha información”, dijo que “se está tramitando una cámara Gesell, a los efectos de que pueda sentirse más confiada con un psicólogo y así brindar alguna precisión. Rocío solo se relaciona con el entorno familiar y escolar, de ahí que al enterarse la familia de su embarazo en diciembre decidió realizar una presentación en la Justicia contra el establecimiento”, precisó en declaraciones radiales. El fiscal dijo que “los dos profesores apuntados como autores del abuso sexual, como el padre y el hermano de la joven, se ofrecieron voluntariamente a un examen de ADN. La familia también sugirió hacérselo al feto, pero en este estado avanzado del embarazo no es médicamente recomendable”, agregó. Por su parte, la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (Asdra) solicitó a la Justicia que “trabaje firmemente para esclarecer el caso de Rocío”.
Fuente: Uno Santa Fe
Este contenido no está abierto a comentarios

