CASO SEQUEIRA: UN PERITAJE MÉDICO QUE YA LLEVA NUEVE MESES DE DEMORA
Todos los esfuerzos parecen vanos. Desde noviembre del año pasado, el juez de Instrucción Dardo Rosciani intenta infructuosamente que el Instituto de Medicina Penal de Rosario le envíe los resultados de un peritaje que puede resultar clave para las investigaciones que desde hace años se llevan adelante para esclarecer el polémico caso de Diego Sequeira, aquel interno de Las Flores que apareció muerto en el penal el 2 de abril de 2000.
No queda todavía claro si los peritajes requeridos nunca se realizaron o si, en cambio, los estudios se llevaron adelante pero este instituto rosarino demora inexplicablemente el envío de los resultados.
Durante estos nueve meses, existieron tres intimaciones por escrito, firmadas por el juez Rosciani. Pero eso no fue todo. Además, el magistrado se comunicó al menos en seis oportunidades con los responsables del organismo que sigue prometiendo los resultados de un trabajo que todavía no aparece.
Si la situación no se modifica, existen posibilidades concretas de que el juez retire el pedido realizado al Instituto de Medicina Penal de Rosario y ordene una serie de apercibimientos.
Es que no se trata de un caso menor, ya que aún existen sospechas que abonan la posibilidad de que Sequeira haya sido asesinado por guardiacárceles de Las Flores, algunos de los cuales seguramente continúan cumpliendo funciones en el Servicio Penitenciario.
Sequeira apareció sin vida a las 18.30 de aquel 2 de abril, colgado en una de las celdas de castigo. Se trataba de un joven de 21 años que cumplía una pena por robar un supermercado.
Tenía una sábana anudada al cuello, un corte profundo en su muñeca derecha y golpes en el resto del cuerpo. Cerca, en una de las corroídas paredes de la cárcel, se podía leer un mensaje por entonces indescifrable: “Un sacrificio por…”.
La frase estaba escrita con sangre y desde un principio surgió una pregunta que aún no encuentra respuesta: ¿asesinato o suicidio?
La familia continúa insistiendo en la posibilidad de que este joven haya sido asesinado. Rosciani tiene por ahora en sus manos los resultados de tres pericias médicas. La primera fue realizada por la médica forense de Tribunales, Amalia Calvo; la segunda, por técnicos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En ambos casos los expertos llegaron a la conclusión de que pudo haberse tratado de un suicidio.
Sin embargo, a fines del año pasado se conocieron los resultados de nuevas pericias médicas ordenadas por la Justicia y estudios pedidos por la familia de Sequeira. Los doctores Rodolfo Arancibia y Florencio Gastoldi coincidieron en que, en realidad, aquel joven habría sido asesinado y que su cuerpo habría sido colgado en la celda de castigo para simular un suicidio, pues aparecen lesiones que, según estos expertos, no pudo habérselas producido a sí mismo.
Pocos antes de morir, Sequeira había escrito una carta a su madre, Dora Viano: “Mami, espero que te encuentres bien. El lunes voy a necesitar que vayas a Tribunales, al juez (Mauricio) Frois y le pidas que me haga llevar ante él porque me pegan. Estoy todo marcado. Decile que no sé qué hacer, estoy muy angustiado, que haga lo posible y me llame para constatar los golpes”.
Dos causas
El caso Sequeira derivó en dos causas paralelas: una, relacionada con la golpiza que preso recibió durante la mañana del día en que murió; la otra, ligada al deceso ocurrido por la tarde.
Durante 2001, cuatro miembros del Servicio Penitenciario fueron procesados por los golpes aquel día. Sin embargo, no hubo imputados ni procesados por la muerte, ocurrida durante la tarde.
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