CASTELLS AGRADECIÓ A MENEM, BULLRICH Y MURPHY
Creí en serio que me terminaba muriendo en el Perrando. Alguien tenía que aflojar y eran ellos o nosotros: terminaron hocicando ellos gracias a la lucha de este pueblo; no sólo le debo la libertad al pueblo argentino y del Chaco, ahora además les debo la vida”, dijo ayer un Raúl Castells débil pero eufórico al recordar el pronóstico de colapso renal en 48 horas que habían dado sus médicos en la víspera.
“Quiero agradecer a Menem, a Bullrich y a López Murphy la actitud de nobleza que han tenido de solidarizarse ante mi situación”, sostuvo Castells en declaraciones radiales
El dirigente piquetero recibió ayer en el Hospital Perrando de Resistencia a una movilización de los grupos sociales que lo apoyan en la primera jornada de recuperación, ya en libertad, de la huelga de hambre que mantuvo durante 40 días en protesta por su detención en la provincia.
Aunque desde la Justicia no se difundieron los fundamentos del fallo de la fiscal Mercedes Riera que le otorgó el fin del arresto, altas fuentes judiciales así como sus abogados coincidieron en afirmar que la razón fundamental fue el estado de salud del jefe piquetero, que llegó a un punto en el que los médicos oficiales y particulares coincidieron que se hallaba al borde de la muerte.
Ante esta situación y ante la certeza de que el acusado no opondrá reparos a los requerimientos de la Justicia, la magistrada optó por liberarlo. “Tampoco hay que descartar la fuerte presión de la opinión pública y la repercusión social que podría tener la muerte de un dirigente social”, acotó uno de los integrantes del equipo de abogados.
En su primer día libre, Castells se pasó atendiendo llamados desde todas partes del país, tanto de personas que querían felicitarlo como de medios interesados en obtener declaraciones. Además, su liberación coincidió con el revuelo que causó su insólito diálogo con Carlos Menem, con quien se suponía que eran enemigos inconciliables por profundas razones ideológicas.
Algunos grupos que apoyan la liberación de Castells no ocultaron su malestar por los elogios mutuos que se prodigaron el líder del MIJD y el ex presidente, y hasta uno de sus abogados expresó su desconcierto.
Desde la sala del hospital, Castells aseguró la continuidad de su lucha en defensa de los marginados del país y la provincia a cuya resistencia atribuyó haber salvado su vida.
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