CASTELLS ASEGURÓ QUE "JAMÁS EXISTIÓ LA INTENCIÓN DELICTIVA"
El líder piquetero Raúl Castells se defendió hoy ante el tribunal que lo juzga en el Chaco por presunta extorsión a un casino de esa provincia en 2004. El dirigente del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), que de ser hallado culpable debería cumplir una pena de entre 5 y 10 años de prisión, aseguró que “jamás existió la intención delictiva”.
El juicio oral y público contra Castells comenzó minutos después de las 8.30 en la capital chaqueña, en la causa por la toma de Casinos Gala de Resistencia, ocurrido el 16 de julio de 2004.
La primera audiencia, que se desarrolla en la Cámara primera en lo Criminal de la Justicia chaqueña presidida por el juez Alejandro Parmetler, comenzó con la lectura de los hechos por los que se lo acusa a Castells de presunta extorsión. Si fuera hallado culpable, debería cumplir una pena de 5 a 10 años de prisión.
Al hablar ante el tribunal, el dirigente piquetero realizó continuamente una alusión a la clase social a la que representan y “defienden” los magistrados y “somos nosotros los que acusamos a esta clase dominante por lo que le hacen a este pueblo”.
Además, calificó al juicio oral como una “falsedad absoluta”, porque buscan ubicar el pedido de alimentos “en una figura penal” cuando “jamás existió la intención delictiva”.
Antes de ingresar a la sala, Castells aseguró: “No tengo ninguna confianza en este proceso, porque la justicia está atada al poder político, y en el Chaco, que es la capital del feudalismo, mucho más”, dijo el dirigente del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados, al arribar a la provincia.
Además, acusó al gobierno del Chaco de estar “ofertando plata” para que testigos lo incriminen y sostuvo que su enjuiciamiento “es fruto de un acuerdo entre el gobierno de Kirchner y la Alianza chaqueña, para callarme y buscar destruirme”, y adelantó que habrá una movilización de su movimiento, frente al tribunal que definirá su suerte.
El MIJD ocupó el 16 de julio de 2004 el Casino Gala, de Resistencia. Castells y decenas de piqueteros ingresaron pacíficamente a la sala de juego principal, cerca del mediodía, y comunicaron su intención de que la empresa contribuyera al sostenimiento de comedores para indigentes.
El casino entregó 11.000 pesos en efectivo, y se comprometió a aportar otros 3.000 pesos por mes. El MIJD acreditó la utilización de los fondos recibidos con facturas de las compras de mercaderías.
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