CASTELLS FUE NUEVAMENTE DETENIDO
El dirigente piquetero Raúl Castells fue nuevamente detenido hoy en esta Ciudad y aguardaba en las próximas horas ser trasladado a Buenos Aires.
Castells volvió a la cárcel por una causa de “extorsión” que lleva adelante el juez de instrucción Facundo Cubas, por reclamar alimentos en las últimas fiestas navideñas.
En diciembre de 2004, ocupó junto a un grupo de manifestantes un local de McDonald’s en reclamo de 50 mil “cajitas felices” para repartir entre familias sin recursos.
El dirigente permanecía este mediodía alojado en la delegación local de la Policía Federal, a la espera de ser llevado en las próximas horas a la Capital Federal.
Castells vinculó su detención con el lanzamiento, ayer, de su candidatura para las elecciones de octubre y acusó al Gobierno del presidente Néstor Kirchner de “ofrecer dinero” para asegurarse un aliado político.
Dijo en declaraciones radiales y a otras emisoras que “gente de la secretaría general de la Presidencia, que encabeza Oscar Parrilli” le ofreció la dirección de Política Comunitaria en el ministerio de Desarrollo Social y afirmó que “por negarnos a ser oficialistas y aceptar platade ellos, entonces es esta persecución”.
“Eran 4.000 pesos de sueldo y 6.000 de viáticos, y nos han ofertado de todo para que nos hagamos kirchneristas”, denunció.
En otro orden, defendió las declaraciones de la líder del ARI, Elisa Carrió, quien había dicho que el gobierno del presidente es “neofascista”.
En ese sentido, aseguró que “en la última celda donde esté, voy a ser candidato para las elecciones del 23 de octubre diciendo que la política de Kirchner económica y socialmente, y también la de derechos humanos, no sirven para nada”.
“Esta es la prueba palpable de que Carrió tiene razón cuando dice que el presidente es un gobierno neofascista”, sostuvo, y agregó que “me niego a ser oficialista, y así me tengan 100 años presos, no voy a ser parte del PJ”.
Por último, reiteró sus acusaciones contra el piquetero Luis D´Elía por su alianza con el PJ bonaerense, al decir que “son prostitutas del poder los que a cambio de un puesto o de plata salen a hacerse oficialistas”, y ratificó que “detrás de cada obsecuente, se esconde un traidor”.
“Ellos creen que todos somos prostitutas y que como ellos tienen el poder y la plata cualquiera puede ser comprado, pero a nosotros nos pueden encerrar todas las veces que quieran, pero no seremos kirchneristas”.
En ese sentido, recordó que “la gente del Gobierno, D’Elía concretamente, tomaron una comisaría a 30 cuadras de la Casa Rosada, desarmaron a 16 policías, los echaron a los golpes y se quedaron con la comisaría en su poder, pero como son del gobierno eso no es delito”, concluyó.
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