CAUSA FECED: SE PRESENTÓ UNA NUEVA QUERELLA
Eduardo tenía 18 años cuando fue secuestrado por un grupo de tareas. Luego, a fines de la dictadura, su familia accedió al testimonio de una mujer que reveló el paso del joven por el Servicio de Informaciones (el sótano de la ex Jefatura) y su asesinato en el marco de un atentado fraguado en el barrio de Fisherton.
Su madre, María del Carmen Salvai, y su hermano, Guillermo Germano, formalizaron ante Vera Barros el rol de querellantes en la reactivada causa patrocinados por Hijos y el Equipo Jurídico de Derechos Humanos.
Fue Guillermo quien se encargó de recordar que militares e integrantes de otras fuerzas de seguridad simularon que Eduardo y una joven murieron por el estallido de una bomba que estaban por colocar.
Consultada por La Capital, Ana Oberlin, abogada y miembro de Hijos, agregó: “Tiempo después los familiares fueron al barrio. Los vecinos les aseguraron que los jóvenes fueron bajados de un auto, y que Eduardo estaba muy golpeado y no podía caminar”.
También pudieron ver cómo “prepararon el escenario y terminaron haciéndolos volar (a los jóvenes) por el aire”. Una mujer dijo que el propio comandante de Gendarmería Agustín Feced “le tocó el timbre de su casa, presentándose como tal”. Por todo esto, los querellantes esperan que alguien más decida romper el silencio.
En tanto, la Cámara de Casación Penal porteña consideró que “no existió delito militar” cuando Ramón Díaz Bessone (ex comandante del II Cuerpo de Ejército) reivindicó la represión ilegal en un documental emitido el año pasado. El general retirado ya tiene cita para ser indagado en la causa Feced, al igual que José Lo Fiego, quien volvió a pedir una ampliación testimonial.
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