CAVENAGHI SE LESIONÓ Y ESTARÍA INACTIVO DIEZ DÍAS
Susto y preocupación. Especialmente, por todo lo que significa Fernando Cavenaghi para este River. El delantero sufrió ayer un leve esguince en su rodilla derecha y estaría inactivo diez días. Es decir: no jugará hoy ante el Deportes Tolima por la Copa Libertadores y, casi seguro, tampoco estará el domingo contra Quilmes por el Clausura. Así, su vuelta recién se daría ante Arsenal el viernes o el sábado que viene (River pedirá adelantar el partido para el viernes porque el chileno Marcelo Salas debe irse con su selección a jugar ante Bolivia).
Y un susto, además, con sorpresa. Porque nadie sospechó que Cavenaghi no iba a poder jugar ante el Tolima tras la práctica de ayer, ya que se retiró de la misma golpeado pero sin síntomas de que se iba a perder el partido. Es más, como el técnico Astrada había adelantado que seguramente iba a salir uno de los delanteros titulares (él o Salas) y ante la consulta de un par de periodistas, el “9” dijo al pasar: “No sé, yo no creo que salga”.
Pero Cavenaghi —que estuvo en los 8 partidos oficiales que jugó River en lo que va del año y marcó 7 goles— chocó en la práctica con el preparador físico alterno Flavio Pérez en un picado en espacios reducidos —del que participaban también Leonardo Astrada y Hernán Díaz— y ambos tuvieron que salir. Hasta ahí, todos presumían que se trataba sólo de un golpe, pero tras la siesta se confirmó que el delantero sufrió un esguince en su rodilla derecha.
Después, cerca de las 18.30, el delantero bajó de la concentración del Monumental de civil y se marchó a su casa para guardar reposo. Cinco minutos más tarde, el médico Luis Seveso se mostró sorprendido porque ya todos sabían de esa lesión y confirmó que no se le iban a realizar estudios porque la lesión es leve. Y cerca de las 18.45, Flavio Pérez reconoció que el dolor que él mismo sentía en su rodilla era tremendo.
Eso sí, una fuente bien cercana al cuerpo técnico, le dijo a Clarín: “Si el domingo fuera una final, Fernando juega. Pero es preferible cuidarlo”. En realidad, el delantero tiene mucho dolor y si hubiese querido hoy, habría tenido que infiltrarse.
Lo que si se sabía de antemano es que Astrada ya había decidido cambiar a uno de los dos delanteros para así darles descanso de cara al partido ante Quilmes. El problema es que el Jefe había elegido la salida de Salas y no la de Cavenaghi, pero todo cambió después de la siesta de ayer cuando el “9” mostró su rodilla…
Afuera Cavenaghi, River se queda sin una de sus joyas más preciadas. Sin el promedio de gol de 0,88 este año. Sin el hombre que dio vuelta la historia ante el Tolima en Colombia. Eso sí, por él entrara Daniel Montenegro. Esa, al cabo, es una de las ventajas de ser River.
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